Tiempo de Pascua
1) Oración inicial
¡Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan
extraviados, para que puedan volver al buen camino!; concede a todos los
cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre y cumplir cuanto en él se
significa. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del Evangelio según Juan 6,22-29
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar vio que
allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con
sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos. Pero llegaron
barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan. Cuando la gente
vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas
y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús. Al encontrarle a la orilla del mar, le
dijeron: «Rabí, ¿cuándo has llegado aquí?» Jesús les respondió: «En verdad, en
verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque
habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento
perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará
el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su
sello.» Ellos le dijeron: « ¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?»
Jesús les respondió: «La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado.»
3) Reflexión
• En el evangelio de hoy iniciamos la reflexión sobre el
Discurso del Pan de Vida (Jn 6,22-71), que se prolongará durante los próximos
seis días, hasta el final de esta semana. Después de la multiplicación de los
panes, el pueblo se fue detrás de Jesús. Había visto el milagro, había comido
hasta saciarse y ¡quería más! No trató de buscar la señal o la llamada de Dios
que había en todo esto. Cuando la gente encontró a Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm,
tuvo con él una larga conversación, llamada el Discurso del Pan de Vida. No es
propiamente un discurso, pero se trata de un conjunto de siete breves diálogos
que explican el significado de la multiplicación de los panes como símbolo del
nuevo Éxodo y de la Cena Eucarística.
• Es bueno tener presente la división del capítulo para poder percibir mejor su
sentido:
6,1-15: el pasaje sobre la multiplicación de los panes
6,16-21: la travesía del lago, y Jesús que camina sobre las aguas
6,22-71: el diálogo de Jesús con la gente, con los judíos y con los
discípulos
1º diálogo: 6,22-27 con la gente: la gente busca a Jesús
y lo encuentra en Cafarnaún
2º diálogo: 6,28-34 con la gente: la fe como obra de Dios y
el maná en el desierto
3º diálogo: 6,35-40 con la gente: el pan verdadero es hacer
la voluntad de Dios
4º diálogo: 6,41-51 con los judíos: murmuraciones de los
judíos
5º diálogo: 6,52-58 con los judíos: Jesús y los judíos
6º diálogo: 6,59-66 con los discípulos: reacción de los
discípulos
7º diálogo: 6,67-71 con los discípulos: confesión de Pedro
• La conversación de Jesús con la gente, con los judíos y con los discípulos es
un diálogo bonito, pero exigente. Jesús trata de abrir los ojos de la gente
para que aprenda a leer los acontecimientos y descubra en ellos el rumbo que
debe tomar en la vida. Pues no basta ir detrás de las señales milagrosas que
multiplican el pan para el cuerpo. No de sólo pan vive el hombre. La lucha por
la vida sin una mística no alcanza la raíz. En la medida en que va conversando
con Jesús, la gente se queda cada vez más contrariada por las palabras de
Jesús, pero él no cede, ni cambia las exigencias. El discurso parece moverse en
espiral. En la medida en que la conversación avanza, hay cada vez menos gente
que se queda con Jesús. Al final quedan solamente los doce, y Jesús ¡no puede
confiar ni siquiera en ellos! Hoy sucede lo mismo. Cuando el evangelio empieza
a exigir un compromiso, mucha gente se aleja.
• Juan 6,22-27: La gente busca a Jesús porque quiere más pan.
La gente va detrás de Jesús. Ve que no ha entrado en la barca con los
discípulos y, por ello, no entiende cómo ha hecho para llegar a Cafarnaúm.
Tampoco entiende el milagro de la multiplicación de los panes. La gente ve lo
que acontece, pero no llega a entender todo esto como una señal de algo más
profundo. Se detiene en la superficie: en la hartura de la comida. Busca pan y
vida, pero sólo para el cuerpo. Según la gente, Jesús hizo lo que Moisés había
hecho en el pasado: alimentar a todos en el desierto, hasta la saciedad. Yendo
detrás de Jesús, ellos querían que el pasado se repitiera. Pero Jesús pide a la
gente que dé un paso más. Además del trabajo por el pan que perece, debe
trabajar por el alimento que no perece. Este nuevo alimento lo dará el Hijo del
Hombre, indicado por Dios mismo. El nos da la vida que dura por siempre. El
abre para nosotros un horizonte sobre el sentido de la vida y sobre Dios.
• Juan 6,28-29: ¿Cuál es la obra de Dios? La gente pregunta:
¿Qué debemos hacer para realizar este trabajo (obra) de Dios? Jesús responde
que la gran obra que Dios nos pide “es creer en aquel que Dios envió”. O sea,
¡creer en Jesús!
4) Para la reflexión personal
• La gente tenía hambre, comió el pan y buscó más pan. Buscó
el milagro y no la señal de Dios que en el milagro se escondía. ¿Qué es lo que
más busco en mi vida: el milagro o la señal?
• Por un momento, haz silencio dentro de ti y pregúntate: “Creer en Jesús: ¿qué
significa esto para mí, bien concretamente en mi vida de cada día?”
5) Oración final
Señor, te conté mi vida y me respondiste,
enséñame tus preceptos.
Indícame el camino hacia tus mandatos
y meditaré en todas tus maravillas. (Sal 119,26-27)
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