Los expertos coinciden en no echar leña al fuego y sí en completar la reconciliación
ÁLVARO REAL | La Comisión de Expertos para el Futuro del Valle de los Caídos, que fue constituida a instancias del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el 30 de mayo de 2011, ha hecho público el 29 de noviembre su informe, en el que, entre otras cuestiones, aborda la situación jurídica de la basílica y sus enterramientos y destaca la “inviolabilidad” del templo por parte de la autoridad estatal a efectos de realizar modificaciones o remover las sepulturas en él existentes, “sin previo consentimiento de la autoridad eclesiástica”.
Por ello, una de las pretensiones del Gobierno, que era trasladar de allí los restos de Francisco Franco, se deja ahora en el tejado de la Iglesia, a la que muchos miran para que ponga luz o solución a un asunto que parece que no estará entre las prioridades del nuevo Gobierno de Mariano Rajoy. Pero, ¿tiene algo que decir la Iglesia ante este tema?
Para el jesuita e historiador Alfonso Álvarez Bolado, la Iglesia no debe entrar en esta materia, si no es para dar consejo “como mediadora de paz”. Para el profesor emérito y autor de referencia sobre las relaciones Iglesia-franquismo, el consejo debería ser para los gobernantes: “¿Por qué se meten ustedes en un tema tan complicado para crear mayor división?”.
Su posición ante el informe de los expertos es clara: “Es echar leña al fuego”. “El querer castigar a los símbolos de un sitio o de otro es crear más división en España”, afirma Álvarez Bolado, que postula que de igual manera se podría pedir la retirada de la estatua de Indalecio Prieto en Madrid, “uno de los mayores autores de la Revolución de Octubre, ciertamente una de las causa del Alzamiento”.
