Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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NOTICIAS SOBRE S.S.FRANCISCO

Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

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22 de octubre de 2014

DESOLACIÓN: DIABLO, DECEPCIÓN, DERRUMBAMIENTO, DESASTRE! (5 “D”peligrosas!)


Desolado y tedioso, turbulento y tormentoso. Túnel oscuro sin luz,  brumoso y niebla---según san Ignacio todos estos  son imágenes naturales que representan un estado del alma que definen la DESOLACIÓN.     
Ignacio define con mayor precisión la desolación como, "la oscuridad del alma, la agitación del espíritu, inclinación a lo que es bajo y terrenal, inquietud de muchos disturbios y tentaciones que conducen a la falta de fe, de esperanza y de amor.  El alma es enteramente perezosa, tibia, triste y separada, por así decirlo, de su Creador y Señor....  (Ejercicios espirituales # 317, regla # 4 describiendo el estado de Desolación)

16 de septiembre de 2013

¿Qué significa "reflectir"?


 ‘Reflectir’ es dejar que se refleje la luz de otro cuerpo. Lo hace la luna respecto al sol. En el uso del término que hace Ignacio en los Ejercicios, significa abrirse como un espejo a la luz que brota del Espíritu. Repetido siempre y sólo al final de las contemplaciones, el requerimiento a “reflectir en mí mismo” está claramente dirigido a transponer a uno mismo lo que se contempla, a dejarse empapar la cabeza, el corazón y las entrañas por el misterio de Cristo contemplado.

Se designa y reconoce así la actividad del Espíritu, reconociendo como regalo suyo la transformación que va operando en el orante al ‘reflejarle’ (“nosotros, que llevamos todos la cara descubierta y reflejamos la gloria del Señor, nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente; tal es el influjo del Espíritu del Señor”, 2 Cor 3,18). Esta relación profunda va haciendo adoradores en espíritu y en verdad, y conduce al contemplativo a sentirse cuidado, llevado y mimado por el mismo Señor contemplado.

27 de junio de 2012

Caminar en el amor, en Pablo e Ignacio


“Caminen en el amor” (Ef 5, 2).
Bienaventurados los que, como Pablo, caminan en el amor (1 Cor 12, 31-13 ss.). Serán llamados los verdaderos discípulos del Señor.

26 de febrero de 2012

Siete semanas de Experiencias de Oración con la Palabra de Dios. 1ª Semana

EJERCICIOS ESPIRITUALES - EJERCICIOS DE ORACIÓN
Con textos del Pentateuco

Siete semanas de experiencia de oración en casa

 PRIMERA SEMANA DE CUARESMA

Ejercicios espirituales elaborados por el equipo de 
Liturgia de la parroquia de Santa Bárbara de Linares.

Click en el siguiente enlace:


23 de enero de 2012

PUREZA DE INTENCIÓN Y ATENCIÓN


Pedir gracia a Dios nuestro Señor para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina Majestad [Ej 46].

22 de enero de 2012

Taller de Ejercicios Ignacianos

Momento de Meditación

Diego Fares sj

Plenificar nuestra vida afectiva

Vida plena

Los Ejercicios Espirituales son ejercicios para una Vida Plena. No son Ejercicios para mejorar aspectos ascéticos o morales (esto se da también, por supuesto) sino que Ignacio apunta a plenificar nuestra vida en su núcleo más íntimo, eso que llamamos espíritu, allí donde se unifican e integran en torno a Cristo Resucitado todas las dimensiones de la vida.

7 de junio de 2011

La acción del Espíritu Santo

I Juan 4,11-21
La acción del Espíritu Santo

San Basilio el Grande

Libro sobre el Espíritu Santo 9,22-23

¿Quién, habiendo oído los nombres que se dan al Espíritu, no siente levantado su ánimo y no eleva su pensamiento hacia la naturaleza divina? Ya que es llamado Espíritu de Dios y Espíritu de verdad que procede del Padre; Espíritu firme, Espíritu generoso, Espíritu Santo son sus apelativos propios y peculiares.

27 de abril de 2011

Ejercicios espirituales en Mp3

Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio en MP3. 
Una iniciativa del P.Rafael de Andrés, jesuita valenciano. 
Para escuchar y descargar el audio, enlazar

27 de septiembre de 2010

EXPERIENCIA DE DESIERTO


Por Sebastián Fuster Perelló, o.p.

 Pascua es la gran fiesta cristiana, la única Fiesta, el eje en torno al cual giran todas las demás. Si Cristo no ha resucitado vana es la fe, inútil la predicación. Pasión-muerte-resurrección-glorificación del Señor son el núcleo del existir cristiano, los hechos más importantes de una larga historia, misteriosa y salvífica. Desde que la humanidad rechazara el Proyecto divino al crear el mundo, el Padre Dios, con su Palabra y su Espíritu fue saliendo al paso del hombre, haciéndose el encontradizo, como un mendigo, suplicándole volviera a los orígenes.

Recordaremos tan sólo un hito de este largo proceso. Cuando los israelitas sufren esclavitud en Egipto, Dios suscita a Moisés como libertador. Aquella noche, en cada familia, se celebró una cena. No fue una cena como cualquier otra. Rápida, de pie –"ceñidas vuestras cinturas, calzados los pies y el bastón en la mano" (Ex 12,11)—prontos a emprender la marcha. Cada familia prepara un cordero. Unta con su sangre las dos jambas y el dintel de la puerta. Ésta fue la señal. Aquella noche pasó el ángel del Señor, hiriendo de muerte a todos los primogénitos de Egipto, pero donde estaba la sangre del Cordero pasó de largo, liberando a sus moradores. Paso se dice en hebreo Pascua, y así llamaron los israelitas a este paso del Señor. Para ellos fue el tránsito de la noche al día, del temor a la esperanza, de la opresión al aire libre, de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad. Pasaron el Mar Rojo y se adentraron en el Desierto sin más horizonte que la Tierra Prometida.

Avanzar, caminar por el Desierto hacia la Vida, hacia la Pascua, hacia la Resurrección. Algo de esto es la Cuaresma. En realidad, toda la existencia cristiana es peregrinaje hacia el encuentro del Padre, siguiendo las huellas de Cristo, bajo la fuerza del Espíritu, pero lo celebramos de una forma más significativa en estos cuarenta días que preceden a la Pascua, como si fuera un "cristianismo concentrado". Es de suponer que los enamorados se quieran siempre, pero... lo celebran un día al año.

La primera referencia a una preparación pascual de cuarenta días aparece en un escrito de Eusebio de Cesárea, allá por el año 332, donde habla de la Cuaresma como de una institución ya veterana configurada como una "experiencia de desierto". 

Dice:
"Celebrando la fiesta de Pascua, nos esforzamos por pasar a las cosas de Dios, lo mismo que en otro tiempo los israelitas atravesaron el desierto... Antes de la Fiesta, como preparación, nos sometemos al ejercicio de la cuaresma, imitando el celo de los santos Moisés y Elías... Orientando nuestro caminar hacia Dios, nos ceñimos los lomos con la cintura de la templanza; vigilamos con cautela los sentimientos del alma, disponiéndonos, con las sandalias puestas, para emprender el viaje de la vocación cristiana; usamos el bastón de la Palabra divina, no sin la fuerza de la oración, para resistir a los enemigos; realizamos con vivo interés el tránsito que conduce al Reino; apresurándonos a pasar de las cosas de acá abajo a las celestes y de la vida mortal a la inmortal" (De sollemnitate paschali 2.4.5: MG 24,693)

Lugar de paso
El desierto es lugar de "paso". Nadie construye una casa en la arena. A lo sumo se limita a plantar la tienda de campaña. La experiencia de desierto es un estímulo permanente a vivir el sentido de lo provisional. Estamos de paso. Nacemos, crecemos, morimos... No vale la pena "acumular" y "tener", almacenando en los graneros. Vivimos como peregrinos camino de la Patria definitiva. Importa relativizar la existencia, dando ciertamente valor a cada cosa, pero siempre en orden a lo único Absoluto. Lo importante es realizarse, "ser". Desprenderse del peso inútil de tantas cosas superfluas para poder aligerar la marcha. Calcular bien qué poner en la mochila para que sea útil y no estorbe la escalada hasta la cima. Nuestra morada definitiva está "más allá", en los "cielos nuevos y la tierra nueva" (Ap 21,1).

"Este número cuarenta encierra un misterio –escribe san Agustín—Es figura del mundo por el que peregrinamos, empujados y arrastrados nosotros mismos por el peso de los años, por la inestabilidad de las cosas humanas, por sus vicisitudes, por esta inconstancia que arrastra todas las cosas consigo... Deber nuestro es abstenernos de las codicias de este mundo por el que atravesamos, lo cual se halla figurado en el ayuno de los cuarenta días, que todos conocen con el nombre de cuaresma" (Sermón 270, 3: ML 38,1240).

Los hebreos anduvieron cuarenta años por el desierto alimentados apenas con maná y codornices. También Elías con la simple fuerza de una tarta cocida y una jarra de agua (1R 19,8) anduvo sin detenerse cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de la tranquilidad. Jesús fue empujado al desierto por el Espíritu, donde ayunó cuarenta días con sus noches. Sin duda, para nosotros, no es imprescindible desplazarse a un lugar geográfico especial para vivir una experiencia similar. Desde el propio hogar y el trabajo de cada día puede captarse la provisionalidad –"Que todo pasa y todo queda, aunque lo nuestro es pasar" (A. Machado); "Que todo pasa como las nubes, como las aves, como las sombras" (A.Nervo)--, lo transitorio y efímero del tiempo.

Lugar de dificultades
"Empujado por el Espíritu"(Mc 1,12) marcha Jesús al desierto, donde es tentado por el Diablo. Además de provisional, el desierto es también lugar de dificultades. Cuando uno va de camping, en una tienda de campaña, no goza de las comodidades usuales del hogar. El desierto fue para los israelitas tiempo de tentación y de crisis, durante los cuales Yahvéh puso a prueba Su fidelidad: "Acuérdate de todo el camino que Yahvéh tu Dios te ha hecho andar durante estos cuarenta años en el desierto para probarte y conocer lo que había en tu corazón... Te hizo sentir hambre, te dio a comer el maná para mostrarte que no solo de pan vive el hombre. Date cuenta, pues, de que Yahvéh tu Dios te corregía como un padre corrige a su hijo..." (Dt 8,2).

Tiempos recios los nuestros. Sociedad secularizada, donde hasta la palabra "Dios" anda ausente. Como si no se le necesitara, o incluso estorbara. El creyente avanza como en una carrera de obstáculos, le ronda el cansancio, el desánimo le paraliza, tira fácilmente la toalla. Protestaron los israelitas contra Moisés, añorando la "olla" que comían en la tierra de la esclavitud (Ex 16,3). Se olvida el cristiano de la utopía evangélica y también él se enzarza en negocios corruptos, en actitudes egoístas, en posturas injustas... No es fácil mantener las manos limpias sin embarrarlas con el afán de dinero, el ansia de poder, la concupiscencia de los bajos instintos.

Durante la Cuaresma la iglesia invita a un "entrene extraordinario", una especie de concentración ante un final de copa. Ejercitarse a tope para alcanzar el premio. Preparar las jugadas, disponer la estrategia, vigilar al contrincante, fortalecer los músculos... Casi ninguno de los israelitas superaron la prueba. Fueron muy pocos los que, habiendo salido de Egipto, consiguieron recorrer todo el maratón y entrar en la Tierra Prometida. Privarme de algo que me apetece (sea un dinero, un viaje o una cajetilla de tabaco), o comprometerme en algo que me arredra (una actividad altruista, por ejemplo) es una forma de entrenarme, un paso hacia el dominio de uno mismo. Cristo superó las tentaciones, no por ser "Dios", sino por "dejarse llevar del Espíritu". ¿Las venceremos nosotros? ¿Podremos celebrar la Fiesta, la Pascua?

Lugar de encuentro
El desierto es lugar privilegiado para un encuentro con Dios. Allí, en el desierto, es donde Israel celebró las grandes teofanías. Allí se reveló a Moisés. Y a Elías. Al desierto se retiraba Jesús para hablar en la intimidad con su Padre, a quien llamaba "abbà, papaíto" (Mc 14, 36). 

Buscaba siempre espacios solitarios. A veces, de noche, cuando había dado de comer a la muchedumbre y le buscaban para proclamarlo rey, se retiraba al monte hasta la tercera o cuarta vigilia (Jn 6, 15-20). A veces, muy de madrugada, antes de que se despertaran los demás, salía de casa para orar a solas. Marcos relata un caso curioso. Pedro se levanta y, al no encontrarle, le busca por el campo y al verle, le regaña nervioso: "¡Todo el mundo te anda buscando!". Pero Cristo, que ha escuchado la voz del Señor en el silencio, ha cambiado de programa: "¿Ah, sí? Pues vámonos a otra parte, que también he de predicar en otros pueblos" (Mc 1, 35-39). Cuanto más aumentaba en éxito, más "se retiraba a lugares solitarios" (Lc 5, 15).

Y es que a Dios se le encuentra en el silencio. Se habla mucho del eclipse de Dios, como si hubiera abandonado a sus criaturas, como si no llegaran a sus oídos los gritos de quienes le suplican. Pero, ¿es que Dios no habla, o es que el hombre se ha vuelto incapaz de escucharle?. "El silencio es la gran revelación", escribió Lao-Tse. De san Benito dijo san Gregorio Magno con frase lapidaria que "alejado del mundo vivía consigo mismo". Del hombre contemporáneo quizás pudiera afirmarse lo contrario: "vive fuera de sí", por esto no se encuentra. Extra-vertido, volcado a los demás, son los demás quienes van marcando sus criterios, sus normas, sus ideas... Agustín lamentaba haber perdido el tiempo buscando a Dios por las afueras, en vez de penetrar en lo más íntimo de su propia intimidad. Tomás de Aquino llegó a decir que "a lo más que puede aspirar el hombre es a unirse a Dios como al Gran Desconocido". Porque Dios no es nada de lo que vemos o palpamos, siempre está "más allá" de nuestros pensamientos, es "el totalmente Otro", el "Misterioso". Imposible alcanzarle. Sin embargo, es posible que Él nos alcance. Lo único que me pide es dejarme alcanzar, estar disponible, captar la onda de Su Espíritu y escuchar... creando silencio. "No saber más nada", decía sor Isabel de la Trinidad. Su maestro Juan de la Cruz había escrito: "Nada, nada, nada, nada, nada en el Camino; y en la Montaña, nada".

En Cuaresma la iglesia nos invita a intensificar la oración, el retiro, los ejercicios espirituales... siquiera sea apagar la televisión, abandonar los auriculares, olvidarse del ordenador y entrar en el "aposento interior" (Mt 6,6) donde, "cerradas las puertas" pueda escuchar la voz de la propia conciencia.

¿NO HAY CAMINOS?...
El caminante joven se acerca y me pregunta:
¿No hay caminos?
Le respondo: No hay caminos, ni detrás, ni delante.
No hay huellas, ni sendero.
No hay pasado, ni presente.
Pero hay futuro. Todo el futuro por delante.
Pero hay que hacerlo...
Avanza. No te pares.
Mira siempre de frente.
Si te ofrecen una posada, no la aceptes.
No te asientes ni en iglesias ni en partidos.
El futuro no tiene casa,
ni templos, ni tiendas.
Al futuro nadie te lleva
si no caminas tú.
El futuro es para los peregrinos del Futuro
(F.Loidi)

24 de febrero de 2010

22 de febrero de 2010

Ejercicios espirituales de Cuaresma, en casa

 
Iniciamos hoy una experiencia de Ejercicios Espirituales en Casa.  Se trata de  orar cada día con la  Palabra de Dios. Además, cada semana tendremos unas meditaciones sobre las Bienaventuranzas 
Primera semana
Segunda semana 
Tercera semana 
Cuarta semana 
Quinta semana 
Sexta semana 
y Séptima