¡Quiero tener una Fe muy grande, la necesito..! Y, al Señor le agrada que se lo pidamos todo; pero sin exigirle nada. Él nos ama tanto y tiene tanta misericordia con nosotros que debemos relajarnos y confiar; debemos ponernos a sus pies como María la de Betania, sin prisa, sin precipitación, contemplándolo y meditando cada palabra suya. Es nuestro Educador, nuestro Maestro; y, nosotros sus discípulos necesitados de Formación. ´Jesús nos conoce bien y siempre nos recuerda sus Preceptos cuando tendemos a olvidarlos.
ORACIÓN
Dulce Salvador mío
Aumenta mi amor,
Aumenta mi fe,
Aumenta mi esperanza…
Pero que todo esto se haga
Como Tú quieras.
Amén.

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