Padre de amor, tus oídos siempre están atentos a las oraciones de tu pueblo, a cada una de las personas que recurren a ti confiados en que siempre acoges con compasión. Tú eres mi Roca fuerte, mi protección y mi providencia. Por favor, presta atención a mis invocaciones de auxilio.
Solo si cimento mi vida bajo la Roca de tu amor, es que podré librarme de todos mis temores, reducir mi ansiedad a la nada, preocupaciones del mañana. Muéstrame cómo tener esta fe, cómo enfocarme solo tu amor que me cubre mientras transito por los duros desafíos de mi vida. Los miedos que amenazan con abrumarme no tienen oportunidad cuando se asoma tu poderosa luz. Cuando me sienta afligido por las innumerables cargas, recuérdame que tú tienes el control, que Tú eres mi Roca para siempre.
Oh Señor, Tú haces que todas las cosas funcionen, obras para mi bien cuando tengo mi corazón dirigido por los lazos de tu Verdad. Aumenta mi fe en ti cuando la vida se ponga aún más difícil. Eres la fuente de toda la esperanza en la vida. Lléname de esa paz que sólo Tú sabes dar y deja que transforme mi mente, mi corazón y mis acciones.
Contigo a mi lado, mi casa nunca será sacudida. No importa el tamaño de la tormenta que me agite, si te he elegido como mi Roca, nada destruirá el camino que me has trazado. Prometo serte fiel siempre y sea lo que sea que la vida me arroje, no temeré, porque te he puesto en el centro, y me proteges ahora de todo mal.
Amén.

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