Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

4 de julio de 2024

Lectio Divina: jueves, 4 de julio de 2024 Tiempo Ordinario


1) Oración inicial Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor.
 
Amén
 
2) Lectura  
 
Del santo Evangelio según Mateo 9,1-8

 
Subiendo a la barca, Jesús pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡Ánimo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Éste está blasfemando.» Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: `Tus pecados te son perdonados', o decir: `Levántate y anda'? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dice entonces al paralítico-: `Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa'.» Él se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.
 
 
3) Reflexión• 
 
 La autoridad extraordinaria de Jesús. Jesús aparece ante el lector como persona investida de una extraordinaria autoridad mediante la palabra y el signo (Mt 9,6.8). La palabra autoritaria de Jesús ataca el mal en su raíz: en el caso del paralítico ataca el pecado que corroe al hombre en su libertad y bloquea sus fuerzas vivas: “Tus pecados te son perdonados” (v.2); “Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa” (v.6). En verdad, todas las parálisis del corazón y de la mente con las que uno está encadenado, las anula la autoridad de Jesús (9,6), el hecho de encontrarse con él en la vida terrena. La palabra autoritaria y eficaz de Jesús despierta a la humanidad paralizada (9,5-7) y le da el don de caminar (9,6) con una fe renovada.

• El encuentro con el paralítico. Jesús, después de la tempestad y de una visita al país de los gadarenos, vuelve a Cafarnaúm, su ciudad. Durante el regreso tiene lugar el encuentro con el paralítico. La curación no se realiza en una casa, sino a lo largo del camino. Así pues, durante el camino que conduce a Cafarnaúm le llevaron un paralítico y Jesús se dirige a él llamándolo “hijo”, un gesto de atención que pronto se convertirá en un gesto salvífico: “tus pecados te son perdonados” (v.2). El perdón de los pecados que Jesús invoca sobre el paralítico de parte de Dios alude al nexo entre enfermedad, culpa y pecado. Es la primera vez que el evangelista atribuye a Jesús de manera explícita este particular poder divino. Para los judíos, la enfermedad en el hombre era considerada un castigo por los pecados cometidos; el mal físico, la enfermedad, siempre era signo y consecuencia del mal moral de los padres (Jn 9,2). Jesús restituye al hombre su condición de salvado al liberarlo tanto de la enfermedad como del pecado.

• Para algunos de los presentes, como los escribas, las palabras de Jesús anunciando el perdón de los pecados son una verdadera blasfemia. Para ellos Jesús es un arrogante, ya que sólo Dios puede perdonar. Este juicio sobre Jesús no lo manifiestan abiertamente, sino murmurando entre ellos. Jesús, que escruta sus corazones, conoce sus consideraciones y les reprocha su incredulidad. La expresión de Jesús “para que sepáis que el Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados…” (v.6) indica que no sólo puede perdonar Dios, sino que en Jesús, también puede perdonar un hombre (Gnilka).

• A diferencia de los escribas, la multitud se llena de asombro y glorifica a Dios ante la curación del paralítico. La gente está impresionada por el poder de perdonar los pecados manifestado en la curación, y se alegra porque Dios ha concedido tal poder al Hijo del hombre. ¿Es posible atribuir esto a la comunidad eclesial donde se concedía el perdón de los pecados por mandato de Jesús? Mateo pone este episodio sobre el perdón de los pecados con la intención de aplicarlo a las relaciones fraternas dentro de la comunidad eclesial. En ella se tenía ya la práctica de perdonar los pecados por delegación de Jesús; era ésta una práctica que la sinagoga no compartía. El tema del perdón de los pecados aparece de nuevo en Mt 18 y al final del evangelio se afirma que ello tiene sus raíces en la muerte de Jesús en la cruz (26,28). Pero en nuestro contexto el perdón de los pecados aparece unido a la exigencia de la misericordia como se hace presente en el siguiente episodio, la vocación de Mateo: “…misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (Mt 9,13). Estas palabras de Jesús pretenden decir que él ha hecho visible el perdón de Dios; sobre todo en sus relaciones con los publicanos y pecadores, al sentarse con ellos a la mesa.

• Este relato que retoma el problema del pecado y reclama la conexión con la miseria del hombre, es una práctica del perdón que se ha de ofrecer, pero es sobre todo una historia que debe ocupar un espacio privilegiado en la predicación de nuestras comunidades eclesiales.
 
 
4) Para la reflexión personal
 
• ¿Estás convencido de que Jesús, llamado amigo de los pecadores, no desprecia tus debilidades y tus resistencias, sino que las comprende y te ofrece la ayuda necesaria para vivir en harmonía con Dios y con los hermanos?

• Cuando vives la experiencia de negar o rechazar la amistad con Dios, ¿recurres al sacramento que te reconcilia con el Padre y con la Iglesia y que hace de ti una nueva creatura por la fuerza del Espíritu Santo?
 
5) Oración final
 
 Los preceptos de Yahvé son rectos,
alegría interior;
el mandato de Yahvé es límpido,
ilumina los ojos. (Sal 19,9)

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