Vencer el poder de la muerte y abrir el camino hacia DiosMarcos 5,21-13
1. Oración inicial
Señor
Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el
mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de
Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a
descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu
condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda
esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu.
a) Clave de lectura:
En
este 13º Domingo del Tiempo Ordinario la Iglesia propone una meditación
de dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres. El primero a favor de
una mujer, considerada impura a causa de una hemorragia que padecía
desde hacía doce años. El otro a favor de una niña de 12 años. Recién
muerta. Según la mentalidad de la época, cualquier persona que tocase la
sangre o un cadáver era considerada como impura. ¡Sangre y muerte eran
factores de exclusión! Por esto, las dos mujeres estaban marginadas,
excluidas de la participación de la comunidad. También hoy hay
categorías de personas que están excluidas o que se sienten excluidas de
la participación de la comunidad cristiana. ¿Cuáles son hoy los
factores que causan la exclusión, tanto en la Iglesia como en la
sociedad?
Marcos describe los dos milagros con imágenes muy vivas. El
texto es largo. Durante su lectura, considera que estás en medio de la
gente acompañando a Jesús hacia la casa de Jairo. Y mientras caminas en
silencio, trata de poner atención a los comportamientos tan variados de
las personas que aparecen en la descripción de los dos milagros. Jairo,
el padre de la niña, la gente, la mujer que sufre a causa de la
hemorragia, los discípulos, la niña. Pregúntate cómo sería tu
comportamiento
b) Una división del texto para ayudar a su lectura:
Marcos 5,21-24: El punto de partida: Jairo pierde la hija. Jesús va con él, la gente lo sigue
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre de una hemorragia irregular
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante Jesús
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curada
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y los discípulos
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la fe
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y Jairo
Marcos 5,37-40: La llegada a la casa de Jairo y la reacción de la gente
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre de una hemorragia irregular
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante Jesús
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curada
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y los discípulos
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la fe
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y Jairo
Marcos 5,37-40: La llegada a la casa de Jairo y la reacción de la gente
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña
c) El texto:
21 Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a él mucha gente; él estaba a la orilla del mar.22 Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, 23 y
le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir;
ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.» 24 Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.
25 Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, 26 y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, 27 habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. 28 Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.» 29 Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. 30 Al instante Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» 31 Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: `¿Quién me ha tocado?'» 32 Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.33 Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad. 34 Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»
35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?» 36 Jesús, que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe.»37 Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. 39 Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.» 40 Y se burlaban de él. Pero él, después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. 41 Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate.» 42 La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. 43 Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.
25 Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, 26 y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, 27 habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. 28 Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.» 29 Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. 30 Al instante Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» 31 Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: `¿Quién me ha tocado?'» 32 Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.33 Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad. 34 Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»
35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?» 36 Jesús, que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe.»37 Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. 38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. 39 Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.» 40 Y se burlaban de él. Pero él, después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. 41 Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate.» 42 La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. 43 Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.
3. Un momento de silencio orante
Para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
4. Algunas preguntas
Para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es el punto de este texto que más te gusta o que te ha emocionado más? ¿Por qué?
b) ¿Cómo es el comportamiento de la mujer que ha tocado a Jesús? ¿Y qué es lo que le da la fuerza para tocar a Jesús?
c) ¿Por qué los discípulos no entendían lo que sucedía entre Jesús y la gente?
d) ¿Quién era Jairo? ¿Cómo se comporta Jesús con él, con su mujer y con su hija?
e) Una mujer es curada e integrada de nuevo a la convivencia de la comunidad. Una niña es levantada de su lecho de muerte. ¿Qué enseñan hoy estas dos acciones de Jesús para nuestra vida de familia y comunidad?
b) ¿Cómo es el comportamiento de la mujer que ha tocado a Jesús? ¿Y qué es lo que le da la fuerza para tocar a Jesús?
c) ¿Por qué los discípulos no entendían lo que sucedía entre Jesús y la gente?
d) ¿Quién era Jairo? ¿Cómo se comporta Jesús con él, con su mujer y con su hija?
e) Una mujer es curada e integrada de nuevo a la convivencia de la comunidad. Una niña es levantada de su lecho de muerte. ¿Qué enseñan hoy estas dos acciones de Jesús para nuestra vida de familia y comunidad?
5. Para aquéllos que desean profundizar más en el tema
a) Contexto de ayer y de hoy:
i)
A lo largo de las páginas de su evangelio, Marcos va aumentando las
informaciones sobre la persona de Jesús. Hace ver cómo el misterio del
Reino se refleja en el poder que Jesús ejercita a favor de los
discípulos y de la gente, y sobre todo, a favor de los pobres y
marginados. Al mismo tiempo, a medida en que este poder se manifiesta,
aumenta en los discípulos la incapacidad de entender y queda siempre más
claro que tienen que cambiar las ideas que tienen sobre el Mesías. De
otro modo, la incomprensión crecerá y corren el peligro de alejarse de
Jesús.
ii)
En los años setenta, época en la que Marcos escribe su evangelio,
existía gran tensión en las comunidades cristianas entre los judíos
convertidos y los paganos convertidos. Algunos judíos, sobre todo
aquéllos que habían pertenecido al grupo de los fariseos, continuaban
fieles a la observancia de las normas de la pureza de su cultura
milenaria y, por esto, tenían dificultad de vivir con los paganos
convertidos, porque pensaban que éstos vivían en la impureza. Por esto,
la narración de los dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres era de
gran ayuda para superar los viejos tabúes.
b) Comentario del texto:
Marcos 5,21-24: El punto de partida: Jairo pierde la hija. Jesús va con él y la gente lo sigue.La
gente se une a Jesús que ha llegado de la otra orilla. Jairo, jefe de
la sinagoga, pide ayuda para su hija que se está muriendo. Jesús va con
él y la gente lo acompaña, empujándolo por todas partes porque todos
quieren estar cerca de Jesús cuando vaya a realizar el milagro. Y éste
es el punto de partida de los dos episodios que siguen; la curación de
la mujer que padece hace ya doce años a causa de una hemorragia y la
resurrección de la niña de doce años.
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre a causa de una hemorragia irregular.¡Doce
años de hemorragia! Por esto, esta mujer vivía marginada, porque en
aquel tiempo la sangre convertía a la persona impura y a quien la
tocara. Marcos dice que la mujer había gastado toda su fortuna con los
médicos, pero en vez de mejorar había empeorado. ¡Situación sin
solución!
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante Jesús Ella
había sentido hablar de Jesús. Nace en ella una nueva esperanza. Se
dijo entre sí: “Si consigo tan sólo tocar su manto, seré curada”. La
doctrina de la época decía: “Si toco su manto, quedaré impuro” ¡La mujer
piensa exactamente lo contrario! Signo este que demuestra mucho valor.
Signo también de que la mujer no estaba completamente de acuerdo con lo
que las autoridades enseñaban. La mujer se mete en medio de la gente que
apretujaba a Jesús por todas partes, y casi sin ser vista, toca a
Jesús.
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curada Precisamente
en aquel momento advierte que su cuerpo ha quedado curado. Hasta hoy en
Palestina, en una curva del camino cerca del lago de Galilea, vecino a
Cafarnaún, se lee sobre una piedra esta inscripción: “¡Aquí, en este
lugar, la mujer considerada impura, pero llena de fe, tocó a Jesús y
curó!”
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y de los discípulosTambién
Jesús siente que ha salido de Él una fuerza: ¿”Quién me ha tocado?”.
Los discípulos reaccionan: “Tú estás viendo que la gente te estrecha por
todas partes y preguntas ¿quién me ha tocado?” He aquí de nuevo un
pequeño desacuerdo entre Jesús y los discípulos. Jesús poseía una
sensibilidad que no era percibida por los discípulos. Estos reaccionan
como todos y no entienden la reacción distinta de Jesús. Pero Jesús no
renuncia y sigue preguntando.
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la fe. La
mujer se ha dado cuenta que ha sido descubierta. Es para ella un
momento difícil y peligroso. Pues, según la creencia de la época, una
persona impura que, como aquella mujer, se mete en medio de la gente,
contaminaba a todos tocándolos simplemente. Convertía a todos impuros
delante de Dios (Lv 15,19-30). Por esto, el castigo era que podía ser
apartada y apedreada. Pero a pesar de todo esto, la mujer tiene el valor
de asumir lo que ha hecho. La mujer, llena de miedo y temblando, se le
echa a los pies y confiesa la verdad. Jesús pronuncia entonces su
palabra final diciendo: “¡Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz y queda
curada de tu enfermedad!” Bellas palabras, muy humanas. Con la palabra
“Hija” Jesús acoge a la mujer en la nueva familia, en la comunidad, que
se forma en torno a Él. Sucede lo que ella pensaba. Jesús reconoce que sin la fe de aquella mujer no hubiera podido obrar el milagro.
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y Jairo He
aquí que, en este preciso momento llega el personal de la casa de Jairo
para anunciarle que su hija ha muerto. No hay necesidad, por tanto de
molestar a Jesús. ¡Para ellos la muerte era la gran frontera y Jesús no
conseguirá superarla! Jesús escucha, mira a Jairo y le aplica lo que
apenas ha visto, esto es, que la fe es capaz de hacer lo que la persona
cree. Y le dice: “¡No temas, solamente ten fe!”
Marcos 5,37-40: La llegada de Jesús a la casa de Jairo y la reacción de la gente Jesús
se separa de la gente y sólo permite a algunos discípulos estar con Él.
Y dice: “La niña no está muerta, está dormida”. Los criados de la casa
ríen. La gente sabe cuándo una persona está muerta o cuando duerme. ¡Es
la risa de Abrahán y de Sara, o sea, de aquéllos que no consiguen creer
que “nada es imposible para Dios!” (Jn 17,17; 18,12-14; Lc 1,37).
También para ellos, la muerte es una barrera que no es posible superar.
Las palabras de Jesús tienen un significado mucho más profundo. La
situación de las comunidades del tiempo de Marcos parecía una situación
de muerte. Ellos debían escuchar: “¡No estáis muertos. Estáis dormidos.
Despertaos!”. Jesús no da importancia a la risotada y entra en el cuarto
donde se encuentra la niña. Entra Él, los tres discípulos y el padre de
la niña.
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña Jesús
toma por la mano a la jovencita y le dice: “¡Talita kúmi!” Y ella se
levanta. Gran conmoción. Jesús conserva la calma y pide que le den de
comer a la niña. ¡Curación de dos mujeres! Una tiene doce años y la otra
doce años con hemorragia, doce años de marginación. La exclusión de la
joven comienza a la edad de doce años, porque empiezan las
menstruaciones. Comienza a morir. Jesús tiene un poder mayor y la
resucita: “¡Levántate!”
c) Ampliando conocimientos: Las mujeres del Evangelio
En
la época del Nuevo Testamento, la mujer vivía marginada por el simple
hecho de ser mujer (cf. Lv 15,19-27; 12,1-5). En la sinagoga no
participaba en la vida pública, no podía ser testigo. Por esto, muchas
mujeres se resistían contra esta exclusión. Desde los tiempos de Esdra,
cuando la marginación de la mujer todavía era más pesada (Esd
9,1-2;10,2-3), crecía su resistencia, como aparece en las historias de
Judit, Ester, Ruth, Noemí, Susana, la Sulamita y otras. Esta resistencia
encuentra eco y acogida en Jesús. He aquí algunos episodios en los que
aparece el inconformismo y la resistencia de las mujeres en la vida
cotidiana y la acogida que Jesús les da:
La prostituta tiene
el valor de desafiar las normas de la sociedad y de la religión. Entra
en casa de un fariseo para postrarse a los pies del Jesús.
Encontrándolo, encuentra amor y perdón y recibe defensa contra los
fariseos. La mujerencorvada no siente para nada los
gritos del jefe de la sinagoga, Busca la curación, aunque sea en sábado.
Jesús la acoge como una hija y la defiende contra el jefe de la
sinagoga (Lc 13,10-17). La mujer considerada impura por
causa de la pérdida de sangre, tiene el valor de meterse en medio de la
gente y de pensar exactamente lo contrario de la doctrina oficial. La
doctrina decía: “¡Quien la toca, queda impuro!” Pero ella decía: “¡Si
consigo tocarlo, curaré!” (Mc 5,28). Es acogida sin reproche y se cura.
Jesús declara que la curación es fruto de la fe (Mc 5,25-34). La
Samaritana, despreciada por su condición deherética,
tiene el valor de hablar con Jesús y de cambiar el sentido de la
conversación comenzado por Él. (cf Jn 4,19.25). En el evangelio de Juan,
es la primera persona que recibe el secreto de que Jesús es el Mesías
(Jn 4,26). La mujer extranjera de la región de Tiro y
Sidón no acepta su marginación y sabe hablar de tal modo, que obtiene de
Jesús el ser por Él escuchada (Mc 7,24-30). La madres con los hijos pequeños se
enfrentan a los discípulos y son acogidos y bendecidos por Jesús (Mt
19,13-15; Mc 10, 13-16). Las mujeres que desafía al poder y permanecen
junto a la cruz de Jesús (Mc 15,40; Mt 27,55-56.61), fueron también las
primeras en experimentar la presencia de Jesús resucitado (Mc 16, 5-8;
Mt 28,9-10). Entre ellas se encontraba María Magdalena, poseída de
espíritus malignos, pero curada por Jesús (Lc 8,2). Ella recibió la
orden de transmitir la Buena Noticia de la resurrección a los apóstoles
(Jn 20,16-18). Marcos dice que “ellas habían seguido y servido a
Jesús cuando estaba todavía en Galilea. Había muchas más que habían
subido con Él a Jerusalén” (Mc 15,41). Marcos se sirve de tres palabras
importantes para definir la vida de estas mujeres: seguir, servir y subir a Jerusalén. Son tres palabras que definen al discípulo ideal. ¡Representan el modelo para los otros discípulos que huyeron!
6. Orar con el Salmo 103 (102)
¡Dar gracias a Dios por todo lo que hace por nosotros!
Bendice, alma mía, a Yahvé,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios.
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios.
Él, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.
Yahvé realiza obras de justicia
y otorga el derecho al oprimido,
manifestó a Moisés sus caminos,
a los hijos de Israel sus hazañas.
y otorga el derecho al oprimido,
manifestó a Moisés sus caminos,
a los hijos de Israel sus hazañas.
Yahvé es clemente y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor;
no nos trata según nuestros yerros,
ni nos paga según nuestras culpas.
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor;
no nos trata según nuestros yerros,
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se alzan sobre la tierra los cielos,
igual de grande es su amor con sus adeptos;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros crímenes.
igual de grande es su amor con sus adeptos;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros crímenes.
Como un padre se encariña con sus hijos,
así de tierno es Yahvé con sus adeptos;
que él conoce de qué estamos hechos,
sabe bien que sólo somos polvo.
¡El hombre! Como la hierba es su vida,
como la flor del campo, así florece;
lo azota el viento y ya no existe,
ni el lugar en que estuvo lo reconoce.
así de tierno es Yahvé con sus adeptos;
que él conoce de qué estamos hechos,
sabe bien que sólo somos polvo.
¡El hombre! Como la hierba es su vida,
como la flor del campo, así florece;
lo azota el viento y ya no existe,
ni el lugar en que estuvo lo reconoce.
Pero el amor de Yahvé es eterno
con todos que le son adeptos;
de hijos a hijos pasa su justicia,
para quienes saben guardar su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
Yahvé asentó su trono en el cielo,
su soberanía gobierna todo el universo.
con todos que le son adeptos;
de hijos a hijos pasa su justicia,
para quienes saben guardar su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
Yahvé asentó su trono en el cielo,
su soberanía gobierna todo el universo.
Bendecid a Yahvé, ángeles suyos,
héroes potentes que cumplís sus órdenes
en cuanto oís la voz de su palabra.
Bendecid a Yahvé, todas sus huestes,
servidores suyos que hacéis su voluntad.
Bendecid a Yahvé, todas sus obras,
en todos los lugares de su imperio.
¡Bendice, alma mía, a Yahvé!
héroes potentes que cumplís sus órdenes
en cuanto oís la voz de su palabra.
Bendecid a Yahvé, todas sus huestes,
servidores suyos que hacéis su voluntad.
Bendecid a Yahvé, todas sus obras,
en todos los lugares de su imperio.
¡Bendice, alma mía, a Yahvé!
7. Oración final
Señor
Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la
voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos
comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz
que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino
también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre
en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos.
Amén.

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