Desde 1971 Nuestra Señora se esta
apareciendo en privado a Marisa Rossi en Roma. Ella trae mensajes de Dios para
toda la humanidad acerca de la EUCARISTÍA, que es el corazón de la Fe Católica.
Hay numerosas evidencias públicas de milagros eucarísticos.
En Junio de 1993 ella le pidió en el nombre de Dios, que los mensajes se
hicieran públicos y desde 1995 han ocurrido los muchos MILAGROS EUCARÍSTICOS.
Nuestra Señora dice: “YO SOY LA MADRE DE LA EUCARISTÍA.CONOZCAN LA PALABRA DE
JESÚS, AMEN.”
Desde 1971 Marisa Rossi es asistida por el ex sacerdote Claudio Gatti, quien es su director espiritual. El ha fundado el Movimento Impegno e Testimonianza – “Madre dell’Eucaristia”, un movimiento de oración para el “Triunfo de la Eucaristía”.
Actualmente las apariciones continúan y nuevos mensajes son siempre entregados. Lea algunos mensajes seleccionados Mensajes de la Madre de la Eucaristía: Italia
MOVIMENTO IMPEGNO E TESTIMONIANZA “MADRE DELL’EUCARISTIA”
El movimiento tuvo un comienzo modesto en 1971. Los impulsores del movimiento
son el ex sacerdote Claudio Gatti y la Señorita Marisa Rossi, de Roma.
Esta aparición ha tenido conflictos con el Vaticano a través del sacerdote
Gatti, pero siguiendo los consejos de San Pablo de no extinguir el fuego y de
tampoco ser demasiado crédulos, informamos la información principal que
tenemos, apoyados en la posición del padre Rene Laurentin.
Este largo período puede ser subdivido en tres partes. La primera va desde 1971
a 1988, la segunda de 1988 a 1993 y la tercera de 1993 a nuestros días.
Durante la primera etapa, 1971 a 1988, sólo pocas personas tuvieron
conocimiento de estas apariciones y sólo don Claudio ha participado siempre.
Antes de aceptar los orígenes sobrenaturales, Don Claudio los estudió,
consideró y sometió a atento examen y se ha hizo aconsejar, instruir y guiar
por personas preparadas y competentes, porque en los comienzos de estas
experiencias sobrenaturales era muy joven e inexperto. Examinó los mensajes y
comprobó que en ellos no había nada en contraposición con la Sagrada Escritura.
Tuvo siempre presente lo que dice San Pablo: “Aunque nosotros mismos o un ángel
del cielo os predicase un evangelio diferente del que os hemos predicado, sea
anatema” (Gl 1,8)
Tuvo la confirmación de que los mensajes venían de Dios porque los habían
puesto en práctica cosechando notables frutos espirituales. Encontró en los
mensajes sincero amor a la Iglesia, respeto a la jerarquía eclesiástica y plena
docilidad al magisterio. En ellos cosechó también un inmenso amor, a menudo con
sufrimiento, pero siempre respetuoso por los sacerdotes, llamados “hijos
predilectos”.
Le fueron comunicados con notable anticipo la verificación de hechos, algunos
de los cuales extremadamente importantes para la Iglesia y para la sociedad,
que se realizaron puntualmente en la fecha indicada. Finalmente sintió
dirigidas a sí mismo las palabras de Gamaliel: “Si esta actividad es de origen
humano, será destruida, pero si viene de Dios, no conseguiréis derrotarla, no
os suceda que os encontréis combatiendo contra Dios” (Hc 5, 38-39)
De 1998 a 1993 en las apariciones fueron admitidas personas llamadas por la
Virgen para formar un cenáculo de oración y de formación.
En 1993 empieza el tercer período de estas apariciones. Después de veintidós años
de ocultamiento y de silencio, Dios ha querido que estas apariciones fuesen
abiertas a todos, conocidas por todos como resultado del mensaje del 20 de
junio de 1993.
Cuando Don Claudio y Marisa recibieron este mensaje les asaltó el miedo y la
turbación. Se han sintieron solos, débiles, indefensos y se preguntaron
angustiados: “¿Cómo podremos sostener la acometida y el peso que las
apariciones públicas comportan?”. Una vez más la Palabra de Dios infundió en
ellos paz y seguridad: “El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad” (Rm.
8, 26). Jesús y la Virgen les han ayudado a abandonarse a Dios y los han
invitado a decir: “Es voluntad de Dios. Así sea” (Men. Del 27 de junio de
1993).
LA COMUNICACIÓN CON LA VIRGEN
Durante la aparición no se ve ni se oye a la Virgen, sólo se siente en la voz
de Marisa lo que la Virgen le comunica. La Madre de la Eucaristía habla en
arameo a Marisa que solo durante los éxtasis tiene el don de conocer esta
lengua, traduce al italiano contextualmente lo que la Virgen dice en arameo.
Todos los presentes pueden escuchar, por medio de Marisa, el mensaje y a veces
el diálogo que se desarrolla entre la Virgen y Marisa, entre Jesús y Marisa.
A veces la Virgen da mensajes personales o secretos que deben ser conocidos
solo por los interesados o por todos en un segundo momento. En estos casos sólo
Marisa oye lo que la Virgen dicta en un silencio total.
La vidente escribe en una taquigrafía enseñada por la Virgen y que ninguno está
en grado de descifrar. Estos mensajes son transcritos sucesivamente en italiano
y consignados a Don Claudio que los conserva y refiere, si están de acuerdo, a
los interesados.
La Virgen ha dado también mensajes para sacerdotes, para las hermanas y para
los videntes. Por el momento son todos secretos, ha sido solo, por orden de la
Virgen, publicado el primero de los mensajes a los sacerdotes que ella ha
llamado “el decálogo para los sacerdotes” porque contiene diez maravillosos
reclamos maternos.
La Virgen ha consignado a Marisa una serie de secretos que se refieren a los
sucesos del mundo, de la Iglesia y de Italia. Ha enseñado a no tener miedo de
los secretos, sino a tener miedo de no vivir en gracia: “Los secretos son duros
solo para los que no están en gracia, los que están con mi Hijo Jesús, no deben
temer nada” (Men. 3 de Octubre de 1992)
Marisa dice que “Nuestra Señora está de pie con los brazos abiertos y hace
pequeños ademanes cuando habla. Se arrodilla en profunda adoración cuando Jesús
o La Santísima Trinidad están presentes. Siempre es más bella cada vez que La
veo.
Está de pie en una nube blanca como nieve. Ella es muy joven, parece de
aproximadamente 18-20 años. Su cara es bien proporcionada, ovalada, con el
color natural de Su país; tiene mejillas rojas; sus labios son normales, muy
bellos, color de rosa.Nuestra Señora es acompañada siempre por ángeles que
cantan y muchas veces ella ha estado rodeada por santos: San Pedro, San Pablo,
San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Lucas, San Francisco de Asís,
Santa Clara, Santa Catalina de Siena, San Luis Gonzaga, San Gabriel de la Madre
Dolorosa, Santa Bernadette, San Juan Bosco, San Pío X y por muchos otros. Aun
el Padre Pío acompañó a Nuestra Señora en varias ocasiones, así como también
Pío XII, Juan XXIII, Paulo VI y Juan Pablo I.
Cuando sonríe es aún más bella porque se le forman dos hoyuelos pequeños en sus
mejillas. Sus ojos alumbran y están de un color azul oscuro, muy profundos y
abiertos. Su nariz armoniza con su cara. Sus cejas son oscuras como sus
pestañas.
Veo la cara y el cuello de Nuestra Señora pero no sus orejas. También veo su
pelo que es largo y oscuro, que se extiende uniformemente sobre su cabeza y a
los lados.
Sus manos son dóciles, sus brazos se extienden hacia los cielos cuando habla de
su Hijo Jesús y se abren hacia mí cuando nos habla a nosotros los hombres.
Nunca junta sus manos pero las cruza en su corazón cuando dice al “Padre
Nuestro”, el “Gloria,” el “Magnificat.” Cuando recita el “Gloria” inclina su
cabeza como signo de reverencia.
En obediencia a Dios Padre, Ella recita el “Ave María” con nosotros.
Cuando viene con la Sagrada Eucaristía lleva un velo blanco en la cabeza y un
manto azul que cae de sus hombros y reposan sobre la blanca nube. Su vestido
blanco marfil cae holgadamente sobre la nube. Cuando viene sin la Sagrada
Eucaristía no lleva el velo blanco y su manto alcanza desde su cabeza hasta la
nube.
Es imposible describir la belleza y dulzura de Nuestra Señora”.
Varias veces en las apariciones Nuestra Señora precedió a su Hijo Jesús. Cuando
Jesús viene Nuestra Señora le da la bienvenida con una profunda reverencia y
después se arrodilla. Jesús toma de la mano a Nuestra Señora y la invita a
levantarse y estar cerca de Él: “Ven, cerca de mí, querida Mamita”, le dice. En
Navidad y en otras ocasiones Nuestra Señora aparece sosteniendo al pequeño
Jesús, a quien simplemente llamamos “el Niño”, en sus brazos y lo entrega a
Marisa quien lo abraza y Lo estrecha en su corazón.
Nuestra Señora se ha aparecido a Marisa en caminos por el bosque, en las
montañas en Dolomites, en los Alpes Occidentales y en el Gran Sasso, en el mar,
en las premisas de una estación de radio católica, en las casas de personas, en
carros y otros lugares.
La estatua de la Madre de la Eucaristía fue esculpida en 1980 por el Sr. Adolfo
Insam de Ortisei (BZ). La misma Virgen indicó a Marisa y a Don Claudio el
escultor a quien dirigirse. El escultor hacia varios años que no ejercía por su
avanzada edad. A pesar de todo aceptó, pero no consiguió representar
perfectamente la triple mirada de la que se habla arriba. Una vez llegada a
Roma la estatua cambió mucho la expresión, hasta el punto de no ser reconocida
por el mismo escultor, al que le fueron enviadas sucesivamente las fotos.
CONCEPTOS CENTRALES DE LOS MENSAJES
Durante la aparición no se ve ni se oye a la Virgen, sólo se siente en la voz
de Marisa lo que la Virgen le comunica. La Madre de la Eucaristía habla en
arameo a Marisa que solo durante los éxtasis tiene el don de conocer esta
lengua, traduce al italiano contextualmente lo que la Virgen dice en arameo.
Todos los presentes pueden escuchar, por medio de Marisa, el mensaje y a veces
el diálogo que se desarrolla entre la Virgen y Marisa, entre Jesús y Marisa.
A veces la Virgen da mensajes personales o secretos que deben ser conocidos
solo por los interesados o por todos en un segundo momento. En estos casos sólo
Marisa oye lo que la Virgen dicta en un silencio total.
La vidente escribe en una taquigrafía enseñada por la Virgen y que ninguno está
en grado de descifrar. Estos mensajes son transcritos sucesivamente en italiano
y consignados a Don Claudio que los conserva y refiere, si están de acuerdo, a
los interesados.
La Virgen ha dado también mensajes para sacerdotes, para las hermanas y para
los videntes. Por el momento son todos secretos, ha sido solo, por orden de la
Virgen, publicado el primero de los mensajes a los sacerdotes que ella ha
llamado “el decálogo para los sacerdotes” porque contiene diez maravillosos
reclamos maternos.
La Virgen ha consignado a Marisa una serie de secretos que se refieren a los
sucesos del mundo, de la Iglesia y de Italia. Ha enseñado a no tener miedo de
los secretos, sino a tener miedo de no vivir en gracia: “Los secretos son duros
solo para los que no están en gracia, los que están con mi Hijo Jesús, no deben
temer nada” (Men. 3 de Octubre de 1992)
Marisa dice que “Nuestra Señora está de pie con los brazos abiertos y hace
pequeños ademanes cuando habla. Se arrodilla en profunda adoración cuando Jesús
o La Santísima Trinidad están presentes. Siempre es más bella cada vez que La
veo.
Está de pie en una nube blanca como nieve. Ella es muy joven, parece de
aproximadamente 18-20 años. Su cara es bien proporcionada, ovalada, con el
color natural de Su país; tiene mejillas rojas; sus labios son normales, muy bellos,
color de rosa.Nuestra Señora es acompañada siempre por ángeles que cantan y
muchas veces ella ha estado rodeada por santos: San Pedro, San Pablo, San Juan
Bautista, San Juan Evangelista, San Lucas, San Francisco de Asís, Santa Clara,
Santa Catalina de Siena, San Luis Gonzaga, San Gabriel de la Madre Dolorosa,
Santa Bernadette, San Juan Bosco, San Pío X y por muchos otros. Aun el Padre
Pío acompañó a Nuestra Señora en varias ocasiones, así como también Pío XII,
Juan XXIII, Paulo VI y Juan Pablo I.
Cuando sonríe es aún más bella porque se le forman dos hoyuelos pequeños en sus
mejillas. Sus ojos alumbran y están de un color azul oscuro, muy profundos y
abiertos. Su nariz armoniza con su cara. Sus cejas son oscuras como sus
pestañas.
Veo la cara y el cuello de Nuestra Señora pero no sus orejas. También veo su
pelo que es largo y oscuro, que se extiende uniformemente sobre su cabeza y a
los lados.
Sus manos son dóciles, sus brazos se extienden hacia los cielos cuando habla de
su Hijo Jesús y se abren hacia mí cuando nos habla a nosotros los hombres.
Nunca junta sus manos pero las cruza en su corazón cuando dice al “Padre
Nuestro”, el “Gloria,” el “Magnificat.” Cuando recita el “Gloria” inclina su
cabeza como signo de reverencia.
En obediencia a Dios Padre, Ella recita el “Ave María” con nosotros.
Cuando viene con la Sagrada Eucaristía lleva un velo blanco en la cabeza y un
manto azul que cae de sus hombros y reposan sobre la blanca nube. Su vestido
blanco marfil cae holgadamente sobre la nube. Cuando viene sin la Sagrada
Eucaristía no lleva el velo blanco y su manto alcanza desde su cabeza hasta la
nube. Es imposible describir la belleza y dulzura de Nuestra Señora”.
Varias veces en las apariciones Nuestra Señora precedió a su Hijo Jesús. Cuando
Jesús viene Nuestra Señora le da la bienvenida con una profunda reverencia y
después se arrodilla. Jesús toma de la mano a Nuestra Señora y la invita a
levantarse y estar cerca de Él: “Ven, cerca de mí, querida Mamita”, le dice. En
Navidad y en otras ocasiones Nuestra Señora aparece sosteniendo al pequeño
Jesús, a quien simplemente llamamos “el Niño”, en sus brazos y lo entrega a
Marisa quien lo abraza y Lo estrecha en su corazón.
Nuestra Señora se ha aparecido a Marisa en caminos por el bosque, en las
montañas en Dolomites, en los Alpes Occidentales y en el Gran Sasso, en el mar,
en las premisas de una estación de radio católica, en las casas de personas, en
carros y otros lugares.
La estatua de la Madre de la Eucaristía fue esculpida en 1980 por el Sr. Adolfo
Insam de Ortisei (BZ). La misma Virgen indicó a Marisa y a Don Claudio el
escultor a quien dirigirse. El escultor hacia varios años que no ejercía por su
avanzada edad. A pesar de todo aceptó, pero no consiguió representar
perfectamente la triple mirada de la que se habla arriba. Una vez llegada a
Roma la estatua cambió mucho la expresión, hasta el punto de no ser reconocida
por el mismo escultor, al que le fueron enviadas sucesivamente las fotos.
CONCEPTOS CENTRALES DE LOS MENSAJES
El 14 de Septiembre de 1995 en el jardín de la sede de la Vía delle Benedettine
ha ocurrido el primer gran milagro eucarístico que se ha repetido muchas otras
veces en presencia de miles de personas. El milagro eucarístico del 14 de
septiembre de 1995 ocurrió durante la procesión. Del costado de Jesús, se
volvió visible la sagrada hostia que se colocó en las manos recogidas de la
señorita Marisa Rossi.
Donde ocurrió el primer gran milagro Eucarístico se puso una cruz como
recuerdo. Aquel fue el día en que el Señor comenzó a manifestarse y a ser
visible para todos los presentes apareciendo solo las especies del pan
eucarístico.
LOS MÁS IMPORTANTES MILAGROS EUCARÍSTICOS
- 14 de septiembre de 1995: el primero milagro Eucarístico.
- 7 de octubre de 1995: durante la aparición Nuestra Señora entrega
a Marisa la Eucaristía que se hace visible a todos los presentes.
- 26 de noviembre de 1995 – h.10 a.m.: el milagro anunciado.
- 26 de noviembre de 1995 – h.3 p.m.: el milagro Eucarístico del
Sol.
- 18 de febrero de 1996: Nuestra Señora encarga Marisa de comer la
hierba de el jardín taumaturgo y después le entrega una hostia grande.
- Pascua de 1996: Jesús entrega a Marisa una hostia profanada.
- 16 de junio de 1996: el milagro de la multiplicación de la
Eucaristía.
- 30 de junio de 1996: tres sagradas hostias aparecen sobre la
estatua del Santo Niño colocada en el altar de la capilla.
- 20 de octubre de 1996: Nuestra Señora deposita una hostia grande
y algunas sagradas hostias sobre las hojas de una planta de ibiscus en la
habitación de Marisa.
- 14 de noviembre de 1996: Jesús y Nuestra Señora traen una hostia
grande y veinte sagradas hostias.
- 7 de diciembre de 1996: Nuestra Señora coloca una sagrada hostia
dentro de un ostensorio.
- 12 de enero de 1997: Marisa abre el Sagrario de la capilla y
encuentra una sagrada hostia grande.
- 6 de febrero de 1997: Nuestra Señora entrega a Marisa una sagrada
hostia salpicada de sangre.
- 21 de febrero de 1997: San Juan Bosco trae a Marisa una hostia
salpicada de sangre dividida en dos partes.
- 27 de marzo de 1997, 17 de abril de 1997, 31 de mayo de 1997: Nuestra
Señora trae otras sagradas hostias manchadas de sangre.
- 29 de junio de 1997: la Eucaristía, después haber salido el
costado de el crucifijo, atraviesa la vitrina misa como protección.
- 2 de noviembre de 1997: una hostia grande ha sido depositada por
Nuestra Señora sobre la pequeña mano de Jesús niño.
- 23 de noviembre de 1997: Nuestra Señora deposita una hostia
grande sobre el cáliz de Jesús dulce Maestro y muchas sagradas hostias sobre
una estrella de Navidad.
- 7 de diciembre de 1997: la Madre de la Eucaristía entra al
Vaticano.
- 22 de marzo de 1998: Nuestra Señora trae una hostia salpicada de
sangre.
- 9 de abril de 1998: la Eucaristía, sacramento de unión.
- 17 de mayo de 1998: Jesús trae una hostia salpicada de sangre.
- 6 de junio de 1999: la hostia que había sangrado el 17 de mayo de
1998, sangra una segunda vez más abundantemente.
- 11 de noviembre de 1999: una hostia sangra en el lugar
taumatúrgico por la nona vez.
- 16 de mayo del 2000: la Eucaristía sangra en el lugar
taumatúrgico por décima vez.
- 18 de mayo del 2000: la hostia que había sangrado el 11 de
noviembre de 1999, sangra una segunda vez más abundantemente.
- 11 de junio del 2000: milagro Eucarístico durante la Misa
celebrada para el Obispo Claudio Gatti en el lugar taumatúrgico.
- 4 de octubre de 2001: Jesús indica el camino para obtener la paz.
- 6 de abril de 2002: segunda efusión de sangre de la Eucaristía
traida por Nuestra Señora el 16 de mayo del 2000.
- 30 de diciembre de 2003: tercera efusión de sangre de la
Eucaristía traida por Nuestra Señora el 16 de mayo del 2000.
- 15 de enero de 2004: el milagro eucarístico que ha hecho posible
la presencia simultánea en una hostia de sangre divina y de sangre humana,
acontecimiento que nunca ha ocurrido en la historia de la Iglesia.
TESTIMONIO DE RENÉ LAURENTIN SOBRE LA MADRE DE LA EUCARISTÍA
El padre René Laurentín, el mariólogo investigador de las apariciones mas
reconocido en el mundo, está cercano a estas apariciones permanentemente. Este
es un extracto del un artículo publicado luego que estas apariciones comenzaron
a hacerse públicas.
El ABATE RENÉ LAURENTIN, probablemente el hombre más enterado acerca de las
apariciones de la Virgen María, vino a Roma en diciembre de 1993. Visitó a
Marisa Rossi y a Don Claudio Gatti, asistió a una aparición y tuvo una
entrevista con los protagonistas. Publicó esta experiencia a la revista “Stella
Maris” a través de un articulo publicado en el número 292/2 (febrero de 1994).
A continuación se presenta dicho articulo traducido del inglés.
LA ROMA SECRETA DE MÍSTICOS Y VIDENTES
El día 5 de diciembre (1993) he visitado a Marisa Rossi. Ella vive en una
pequeña comunidad fundada por el padre Don Claudio Gatti (Via delle Benedettine
91, 00135 Roma). Ella tiene una aparición en este domingo que es precedida,
como de costumbre, por una PRUDENTE CATEQUESIS de Don Claudio Gatti y seguida
por la celebración de una FERVOROSA MISA.
Hay un gran número de gente joven. Los cánticos son preparados perfectamente y
Marisa es una solista y su voz es armoniosa.
La comunidad dice las oraciones en una capilla situada en el sótano de la
pequeña residencia del “Movimento Impegno e Testimonianza”. Marisa se ve como
una MUJER COMÚN ENTRE LA GENTE, ES SENCILLA Y ADORABLE.
En el momento de la aparición, ora en el centro de la capilla y al igual que
los videntes en Medjugorje, se arrodilla cuando ve a Nuestra Señora. El éxtasis
no la aisla del mundo exterior.
Al principio, cuando la asamblea ora CON NUESTRA SEÑORA, Ella le dice a Marisa
que el ritmo de la oración es demasiado rápido. La vidente repite estas
palabras y la gente disminuye la velocidad. Marisa habla con Nuestra Señora en
voz alta.
La conversación es grabada de la misma manera que en Kibeho (Ruanda, áfrica).
LA ACTITUD DE LA VIDENTE ES SENCILLA Y SIN PARTICULARIDADES, SUS OJOS Y SU CARA
EXPRESAN SUS SENTIMIENTOS. La aparición dura como unos cinco minutos.
He preguntado a Don Claudio Gatti: “¿Desde cuándo Marisa ha estado viendo a
Nuestra Señora?”.
El respondió: “Las apariciones ocurrieron en tres periodos, esto es:
1) De 1971 a 1985 fueron estrictamente privadas;
2) De 1986 al 4 de septiembre de 1993 fueron abiertas a la participación de
unas cuantas gentes en oración;
3) A partir del 4 de septiembre de 1993 y como consecuencia del mensaje de
Nuestra Señora en ese día, los mensajes se han vuelto públicos”.
“¿De qué tratan los mensajes?” he preguntado.
Y Don Claudio Gatti respondió: “Nuestra Señora dice que Ella es la Madre de la
Eucaristía, que es la Madre de Cristo presente íntegramente en el Sacramento y
es justo esto lo que significa la imagen que está colocada en la capilla,
porque Nuestra Señora custodia la Sagrada Hostia y el cáliz”.
El escultor de esta imagen hace notar que Ella no tiene sus dedos dispuestos
como los del sacerdote al dar la Sagrada Comunión. La Hostia está entre los
dedos medio y anular y está girada tres cuartos hacia Ella. De esta manera se
evita el riesgo de sugerir una imagen de la Virgen-Sacerdote que, desde 1913,
ha sido prohibida por el Santo Oficio.
Nuestra Señora (dice Don Claudio Gatti) recuerda a la Iglesia: “Demasiados
teólogos han sutilizado la Presencia real y han reducido la Eucaristía a un
símbolo. La Eucaristía es un sacramento que es símbolo y realidad:
símbolo-realidad, donación total, que exige adoración y agradecimiento.”
EL MENSAJE DE ORACIÓN, CONVERSIÓN Y AYUNO COINCIDE CON LOS MENSAJES DE
MEDJUGORJE
He preguntado: “En 1971 Marisa tenía más de veintiún años de edad. ¿Qué ocurrió
antes?”.
Don Claudio Gatti tuvo un titubeo pero respondió: “En 1971 me convertí en el
director espiritual de Marisa”.
Pregunta: “¿Pero antes, ya había tenido algunas apariciones?”.
Respuesta: “Sí” DIJO MARISA “He estado viendo a Nuestra Señora desde que tenía
dos años y medio de edad”.
Respuesta: “¡Dos años y medio, eso es tener muy buena memoria! Personalmente no
he tenido reminiscencias anteriores a los tres años de edad”.
¿Y desde ese momento inicial Nuestra Señora te aclaró quién era Ella?”,
Marisa respondió: “No, Ella se me aparecía casi diario como una persona común y
me ayudaba. Me aconsejaba y confortaba. Mi familia no sabía qué pensar de mí y
decían: ¿es una estúpida o una santa?”.
El padre de Marisa era un hombre duro y he comprendido que ella necesitaba
ayuda y consuelo, pero se cuida de no hablar mal de su padre. Sólo puedo
imaginar el callado drama.
“Paso a paso” dice Marisa “me fui dando cuenta de que Ella era Nuestra Señora y
Ella me lo ha confirmado a través de sus mensajes. En aquél tiempo ofrecí mi
vida por un joven que se estaba preparando para el sacerdocio. El 9 de marzo de
1963 estuve presente de manera mística durante su ordenación. El vivía en
Marche (una región italiana). Algún tiempo después, la Divina Providencia me
permitió conocerlo. En ese lugar había una gran cantidad de sacerdotes y cuando
estuve frente al primero que me encontré, pensé: ¡es él!. Pero Nuestra Señora
me explicó que era otro y quien en realidad resultó ser fue Don Gatti, quien
desde 1971 se convirtió en mi director espiritual”.
Don Gatti dice: “Frente a estos eventos extraordinarios, tuve muchas dudas,
reflexioné mucho y busqué el consejo de otros sacerdotes. Entonces también
consideré que los frutos eran buenos. De modo que, paso a paso, constituí esta
pequeña comunidad y es mi compromiso personal el darle una formación Cristiana.
El Sr. Paolo Lunetti, esposo de Marija, la vidente de Medjugorje, asistió por
algún tiempo a esta comunidad, pero no pudo integrarse a ella. Solo tuvo
pensamiento para Medjugorje y su futura esposa”.Pregunta: “¿Y cómo se
constituyó este grupo de oración con tantos jóvenes?” Don Gatti responde:
“Muchos de ellos vienen de lejos. Entonces, si se casan, ya tienen serios
compromisos anteriores y esto es muy raro en estos tiempos”.
CONSAGRACIÓN A MARÍA, MADRE DE LA EUCARISTÍA
Dios mío,
Yo creo que eres Uno en naturaleza, Igual en divinidad.
Tres Personas, presentes en la Eucaristía.
Ante Tí, Dios Uno y Trino, me postro en adoración
y Te reconozco como mi Creador, Redentor, Santificador.
Yo, pequeña y débil creatura,
elevada por Tu Gracia a la dignidad de ser hijo(a) Tuyo(a),
deseo vivir las enseñanzas del Evangelio,
ser un miembro dócil de la Iglesia,
aceptar los mensajes
que nos has enviado a través de la Madre de la Eucaristía.
Padre mío,
necesito Tu amor
para dar significado, dirección y propósito a mi vida,
nada puedo hacer sin Tí
al volverme hijo(a) Tuyo(a).
Jesús, dulce Maestro,
deseo conocerte y amarte más y más,
alimenta, sostiene y fortalece
mi vida con la Eucaristía,
pan de Dios, el pan de vida, pan vivo bajado del Cielo.
Espíritu Santo,
dame Tu luz
para que pueda comprender, aunque sea por un instante,
todo el infinito amor de la Santísima Trinidad
que se me da en la Eucaristía.
Oh Dios, Uno y Trino,
me consagro a Tí por medio de María,
Madre de la Eucaristía.
Me comprometo, tanto como sea posible,
a asistir diariamente a la Santa Misa
y a recibirte en mi corazón.
Creo que estás en verdad presente
en los Sagrarios de las iglesias,
donde deseo ir a alabarte, a adorarte
y hacerte compañía.
Madre de la Eucaristía,
Tú quien nos has dado a tu hijo Jesús,
con dolor y tanto amor,
mientras pendía de la Cruz,
ayúdame a vivir en la gracia para siempre estar listo
para recibir a Jesús en mi corazón.
Amén.
(Fuente: forosdelavirgen.org)

No hay comentarios:
Publicar un comentario