Jesús, quiero amarte siempre, dando mi vida por ti, entregándome en mi vida diaria y cumpliendo todos mis deberes con la perfección que Tú lo harías. En esta Cuaresma, quiero acompañarte en todo momento. Cuenta conmigo para lo que quieras. Aunque a veces no me den las fuerzas, sé que en Ti las encontraré, y cuando te tenga a ti, todo lo podré, porque contigo todo se puede. Gracias por dar tu vida por mí. Gracias por ser mi Salvador. Por ti voy a vivir este día con alegría y entusiasmo. ¡Jesús, en ti confío!
Jesús, este día quiero agradecerte por permitirme vivir un día más y por todos los beneficios que me das constantemente. Te pido las fuerzas necesarias para que en este momento de oración pueda hacer una verdadera experiencia de tu amor y me comprometa a vivir con más entusiasmo mi vida como católico.

No hay comentarios:
Publicar un comentario