Jesús, no permitas que abuse de tu misericordia. Que mi corazón no se endurezca
sino que se llene de ese santo temor que lo encauce a nunca ofenderte
conscientemente. Gracias por darme la luz para formar mi conciencia y la fuerza
para luchar siempre contra toda forma de egoísmo o doblez. Sé que llegar a
santidad es difícil, que no se logra de un día para otro, pero que nunca deje
de esforzarme por conseguirla.
Jesús, el distintivo de tus discípulos y misioneros es el amor y la fidelidad. Sin embargo, la traición a tu amor continúa y es más dolorosa cuando proviene de quienes buscamos estar más cerca de Ti. Te suplico que me cuentes entre ésos que quieren ser fieles, entre los que te piden tu gracia para ser auténticos apóstoles de tu Reino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario