17 de Diciembre
1.- Oración para comenzar
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en
tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano
en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y
remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos,
Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo
más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos,
Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta Navidad, fiesta de
paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el
amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
2.- Oración para la familia
Señor, haz de nuestro hogar un sitio de tu amor. Que no haya injuria porque Tú
nos das comprensión. Que no haya amargura porque Tú nos bendices. Que no haya
egoísmo porque Tú nos alientas. Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón.
Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros. Que sepamos marchar hacia ti
en tu diario vivir. Que cada mañana amanezca un día más de entrega y
sacrificio. Que cada noche nos encuentre con más amor. Haz Señor con nuestras
vidas, que quisiste unir, una página llena de ti. Haz Señor de nuestros hijos
lo que anhelas, ayúdanos a educarlos, orientarlos por tu camino. Que nos
esforcemos en el apoyo mutuo. Que hagamos del amor un motivo para amarte más.
Que cuando amanezca el gran día de ir a tu encuentro nos conceda el hallarnos
unidos para siempre en ti. Amén.
3.- Oración a la Virgen
Soberana María, te pedimos por todas las familias de nuestro país; haz que cada
hogar de nuestra patria y del mundo sea fuente de comprensión, de ternura, de
verdadera vida familiar. Que estas fiestas de navidad, que nos reúnen alrededor
del pesebre donde nació tu Hijo, nos unan también en el amor, nos hagan olvidar
las ofensas y nos den sencillez para reconocer los errores que hayamos
cometido.
Madre de Dios y Madre Nuestra, intercede por nosotros. Amén.
4.- Oración a San José
Santísimo San José, esposo de María y padre adoptivo del Señor, tú fuiste
escogido para hacer las veces de padre en el hogar de Nazaret. Ayuda a los
padres de familia; que ellos sean siempre en su hogar imagen del padre
celestial, a ejemplo tuyo; que cumplan cabalmente la gran responsabilidad de
educar y formar a sus hijos, entregándoles con un esfuerzo continuo, lo mejor
de sí mismos. Ayuda a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de
sus padres. San José modelo de esposos y padres intercede por nosotros. Amén.
Padre Nuestro
5.- Meditación del día
Segundo día dedicado a la COMPRENSIÓN. Comprensión es una nota distintiva de
todo verdadero amor.
Podemos decir que la Encarnación de un Dios que se hace hombre puede leerse en
clave de ese gran valor llamado comprensión. Es un Dios que se pone en nuestro
lugar, que rompe las distancias y comparte nuestros afanes y nuestras alegrías.
Es gracias a ese amor comprensivo de un Dios padre que somos hijos de Dios y
hermanos entre nosotros. Dios, como afirma San Juan nos muestra la grandeza de
su amor y nos llama a vivir como hijos suyos. Leer la primera carta de Juan 3,
1 – 10. Si de verdad actuamos como hijos de Dios no imitamos a Caín si no que
“damos la vida por los hermanos” (3, 16).
Con un amor comprensivo somos capaces de ver las razones de los demás y ser
tolerantes con sus fallas.
Si la NAVIDAD nos torna comprensivos es una excelente Navidad.
Feliz Navidad es aprender a ponernos en el lugar de los demás.
6.- Oración al niño Dios
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia
de tu amor en nuestra familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que
el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, que tú, Divino Niño, eres
nuestro Hermano.
Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos
comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el
odio y sembrar la justicia y la paz. Oh Divino Niño, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estas tú y allí también es Navidad. Amén.
Gloria al Padre
7.- Gozos
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh sapiencia suma del Dios soberano, que a nivel de un niño te hayas
rebajado. Oh Divino infante, ven para enseñarnos la prudencia que hace
verdaderos sabios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Niño del pesebre, nuestro Dios y Hermano, Tú sabes y entiendes del dolor
humano; que cuando suframos dolores y angustias, siempre recordemos que nos has
salvado.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Oh lumbre de oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu
esplendor veamos, Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de
tus dulces labios
.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, Pastor del rebaño.
Niño que apacientas con suave cayado, ya la oveja arisca ya el cordero manso.
Dulce Jesús, mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ábrase los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío, como riego santo. Ven
hermoso niño, ven Dios humanado; luce hermosa estrella, brota flor del campo.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Tú te hiciste Niño en una familia llena de ternura y calor humano. Vivan los
hogares aquí congregados, el gran compromiso del amor cristiano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Del débil auxilio, del doliente amparo; consuelo del triste, luz de
desterrado. Vida de mi vida, mi sueño adorado; mi constante amigo, mi divino
hermano.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ven ante mis ojos de ti enamorados, bese ya tus plantas, bese ya tus manos.
Prosternado en tierra te tiendo los brazos y aún más que mis frases te dice mi
llanto.
Dulce Jesús mío mi niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- haz de nuestra patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tu amor y tu
paz. Danos fe en la vida, danos esperanza y un sincero amor que nos una más.
Dulce Jesús mío, mi Niño adorado. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no tardes tanto!
- Ven Salvador nuestro por quien suspiramos. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven, no
tardes tanto!

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