Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



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En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

17 de diciembre de 2023

Liturgia y Comentario del Evangelio del 3er domingo de Adviento. «Gaudete», solemnidad

 

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 61, 1-2a. 10-11

 

El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, porque el Señor me ha ungido.


Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad; para proclamar un año de gracia del Señor.


Desbordo de gozo en el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha puesto un traje de salvación, y me ha envuelto con un manto de justicia, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas.


Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.

 

Salmo

 

Lc 1, 46-48. 49-50. 53-54 R. Me alegro con mi Dios.

 

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones. R/.

 

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación. R/.

 

A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia. R/.

 

Segunda lectura

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 5, 16-24

 

Hermanos:
Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.


No apaguéis el espíritu, no despreciéis las profecías. Examinadlo todo; quedaos con lo bueno.


Guardaos de toda clase de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, se mantenga sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.
El que os llama es fiel, y él lo realizará.

 

Evangelio del día

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 6-8. 19-28

 

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. Y este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a que le preguntaran:


«¿Tú quién eres?».
El confesó y no negó; confesó:
«Yo no soy el Mesías».
Le preguntaron:
«¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?».
Él dijo:
«No lo soy».
«¿Eres tú el Profeta?».
Respondió:
«No».
Y le dijeron:
«¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?».
Él contestó:
«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
«Entonces, ¿por qué bautizas si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?».
Juan les respondió:
«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

 

Reflexión del Evangelio de hoy

 

Y ¿Tú quién eres? Le preguntaban insidiosos los judíos, por medio de sacerdotes y levitas, a Juan el Bautista. Les llamaba la atención a los judíos la forma de actuar del Bautista y su predicación que llama a la conversión.

 

Juan comienza negando, diciendo a los cuatro vientos quien no es.  Yo no soy el Mesías. Yo no soy Elías. Yo no soy el Profeta. Tampoco es él la luz, sino testigo de la luz.

 

“Yo soy la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor”.

Cuando a cada uno de nosotros alguien nos pregunta ¿tú quién eres? ¿Cómo nos definimos a nosotros mismos? Tal vez empecemos por nuestro nombre, por nuestra profesión, nuestro estado civil, por lo que creemos que nos caracteriza…

 

Nos tendremos que preguntar si nuestra forma de actuar desde los valores del Evangelio, como personas individuales y como comunidad creyente, llama hoy también la atención de la gente. Tanto como para que sorprendidos nos interroguen  sobre quienes somos. Dándonos pie para dar razón de nuestra esperanza. ¿No estaremos demasiado encerrados en nuestras prácticas piadosas y en nuestras tradiciones religiosas, que en el fondo ya no sorprenden ni interrogan a nadie?

 

Juan se define a sí mismo en relación con alguien, y ese alguien el Jesucristo. No sé si para definirnos, para entendernos a nosotros mismos siendo cristianos hacemos alguna referencia a quien tiene que ser el centro de nuestra fe y de nuestra vida.

 

¿Es nuestra relación con Jesús algo meramente anecdótico o una realidad que realmente nos caracteriza y nos define? Él es el centro de nuestra vida y el motivo de nuestra alegría. ¿Se nos notará verdaderamente hoy que somos hombres y mujeres de Evangelio en medio de una sociedad en la que muchos prescinden de Dios?

 

¿Son nuestras comunidades y nuestras celebraciones de la fe focos de atracción y un derroche de vida y esperanza?

 

Hoy es el domingo de gaudete, el domingo de la alegría. No sé si dada la situación de reina hoy en nuestro mundo, lleno de guerras, de odio y destrucción, tenemos fácil el abrir nuestro corazón al gozo y a la alegría sincera.  Pero para nosotros, a pesar de todo el sufrimiento, la alegría tiene que brotar de la experiencia del amor de Dios que nos trae Jesucristo. El es la luz que necesitamos y la Palabra hecha carne que pronuncia nuestro Padre Dios.

 

Cada uno de nosotros, como creyentes en Jesucristo, y todos como comunidad creyente  estamos llamados hoy a ser voz de la Palabra en medio de nuestro mundo. Una voz que tiene resonar como la de Juan el Bautista siendo una llamada a la conversión y a la esperanza. No somos la luz, pero sí  estamos llamados a ser sus testigos. Cuando se enciende una luz no es para ocultarla sino para ponerla sobre la mesa de modo que alumbre a todos.

 

Estamos en el tiempo de gracia que anuncia Isaías y que se hace realidad con Jesucristo. Él es la Buena Noticia, la Bienaventuranza de Dios para todos y cada uno de nosotros, quien venda nuestros corazones tantas veces desagarrados y nos trae el perdón incondicional de Dios para que seamos libres de verdad.

 

En medio de nuestra celebración se abre paso María, la mujer del Magníficat, la que hace de su vida un canto de alabanza y de agradecimiento a Dios, el todopoderoso que cambia la escala de valores de nuestro mundo y elige a los más pequeños y desfavorecidos de la tierra para ser los primeros en su Reino. María en estado de buena esperanza es la mejor imagen del cristiano en adviento.

 

La Eucaristía que celebramos es la mejor y mayor Acción de Gracias a Dios. En ella acogemos el fuego vivo del Espíritu, que nos alienta y reconforta en la espera de la llegada definitiva del Señor, que cumple sus promesas. En la Eucaristía encontramos las fuerzas que necesitamos para que nuestro gozo sea verdadero y nuestra alegría sea desbordante y contagie a los demás.

 

¿Cómo te presentas tú ante quienes te preguntan quién eres? ¿Define tu persona la relación que tienes con Jesucristo?

 

¿Es tu experiencia de fe el motivo central de tu alegría y de tu esperanza?

 

Fr. Francisco José Collantes Iglesias O.P.
Real Convento de Santo Domingo de Jerez de la Frontera (Cádiz)

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