María, Madre mía, en este día me
confío a Tí. Madre, dame Tu mano y de mí no te apartes cuando el enemigo me
aseche.
Deja que me apoye en Tí cuando vaya por difíciles caminos. Enséñame la senda
que me lleva al cielo cuando buscando los bienes terrenos me olvidara yo de los
eternos.
Intercede por mí para que el Padre me perdone de lo mucho que he pecado, mis inconstancias, mi falta de piedad y caridad.
Pídele Madre que me de las fuerzas necesarias para dejar atrás mis pecados.
Dile que me de fuerzas para resistir las penas que me han de herir y
mortificar.
Enjuga Tú mis lágrimas con Tu dulzura y no permitas que tristeza dañe mi
corazón.
Cubre con Tu manto mis penas y preocupaciones. Regálame la paz que de Tus ojos
mana y muéstrame las huellas del amor y la humildad.
Mírame Madre mía, enséñame a rezar, enséñame a amar la voluntad del Padre,
enséñame a abrir el corazón a Tu Hijo.
Enséñame a amar como lo haces Tú. Madre mía, esperanza mía, ruega por nosotros.
Amén

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