Señor, en tus manos está mi corazón, en tus manos están mis sentimientos y mis emociones. Quiero que todo sea conforme a tu voluntad. Tú me conoces, sabes lo que hay dentro de mí, por eso te pido que tomes el control de mi vida interior, que te apoderes de mi corazón. Aleja de mí todo sentimiento inconveniente, que me haga estar fuera de tu plan, que no me deja ser feliz de verdad.
No quiero dejarme ganar por la infelicidad, ni hacerle un altar en mi corazón a
la ira, al enojo, al odio, nada de eso puede ocupar el centro de mi vida que
debe ser el amor, ese que nos llena de alegría, ese que nos hace perdonar y
aceptar a los demás con sus fallas y sus limitaciones. Te alabo y te bendigo y
te dedico cada uno de los pensamientos de este día que me has regalado.
Yo te alabo y te glorifico en este momento de oración, porque nada se compara
contigo, porque no hay manera más grande de amar como esa de entregar la vida
por quien se ama, y ahora yo quiero entregarte mi vida, para que hagas en ella
siempre tu proyecto de salvación. Bendito seas porque me estás tomando ahora,
porque me estás sanando y renovando, porque estás pasando tu mano sobre mí y me
haces tuyo totalmente.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario