Cada domingo, en Misa, recitamos el Credo y decimos “creo en la comunión de los
santos” pero, ¿qué es exactamente la comunión de los santos? ¿qué queremos
decir con esa expresión?
Como dice el Catecismo, la comunión de los santos es precisamente la Iglesia.
Comunión quiere decir "común unión"; y Comunión de los Santos quiere
decir unión común que hay entre Jesucristo, Cabeza de la Iglesia, y sus
miembros, y de éstos entre sí.
Los miembros de la Iglesia se agrupan en 3 estados, a saber: Iglesia
Triunfante, Iglesia Purgante e Iglesia Militante. La “comunión de los santos”
nos enseña que hay una relación permanente entre estos 3 estados distintos de
la Iglesia.
Para entender esto bien conviene recordar que la vida no termina con la muerte
y que, por lo tanto, los que durante su vida en la tierra han sido miembros de
la Iglesia, lo siguen siendo después de su muerte.
Expliquemos ahora cada uno de los estados que componen a la Iglesia:
+ La Iglesia Triunfante -formada por aquellos que han muerto y que están con
Dios en el cielo para toda la eternidad. Son los miembros de la Iglesia que
alcanzaron la meta, la victoria y la Santidad-,
+ La Iglesia Purgante -formada por los que habiendo muerto en gracia de Dios
aún no han podido entrar en el cielo y se están purificando en el purgatorio.
¡Nosotros podemos ayudarlos! Recemos siempre por nuestros difuntos
+ La Iglesia Militante o Peregrina -formada por los que todavía estamos vivos,
en la tierra y que estamos llamados a hacer la voluntad de Dios. ¿Cuál es esta
voluntad? Que Cristo Jesús sea el propósito de nuestra vida y anunciar la Buena
Nueva que Dios dio a su Hijo único para salvarnos-.
“Todos -dice el Catecismo-, aunque en grado y modo diversos, participamos en el
mismo amor a Dios y al prójimo y cantamos el mismo himno de alabanza a nuestro
Dios. En efecto, todos los de Cristo, que tienen su Espíritu, forman una misma
Iglesia y están unidos entre sí en Él” (nº 954)

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