¿Son
diferentes en tamaño los dedos de la mano? Si, ¿hay alguno que sea menos dedo
que otro por ser más pequeño? No, entonces, los dedos son iguales pero al mismo
tiempo diferente uno de otro.
Ahora bien ¿Qué pensaría usted de una persona que estuviese enojada porque los dedos de su mano son diferentes? Lógicamente que ha perdido la cabeza. A lo largo de la historia de la humanidad siempre han aparecido personas que desconociendo los planes de Dios han querido igualar todos los dedo de la mano pero eso nunca ha sido ni será posible porque Dios los ha querido diferentes unos de otros.
La
Iglesia nos dice: “Al venir al mundo, el hombre no dispone de todo lo que es
necesario para el desarrollo de su vida corporal y espiritual. Necesita de los
demás. Ciertamente hay diferencias entre los hombres por lo que se refiere a la
edad, a las capacidades físicas, a las aptitudes intelectuales o morales, a las
circunstancias de que cada uno se pudo beneficiar, a la distribución de las
riquezas. Los ‘talentos’ no están distribuidos por igual.
Estas
diferencias pertenecen al plan de Dios, que quiere que cada uno reciba de otro
aquello que necesita, y que quienes disponen de ‘talentos’ particulares
comuniquen sus beneficios a los que los necesiten. Las diferencias alientan y
con frecuencia obligan a las personas a la magnanimidad, a la benevolencia y a
la comunicación. Incitan a las culturas a enriquecerse unas a otras
Las
diferencias naturales entonces que existen entre los seres humanos han sido
queridas por Dios con el propósito de que podamos realizar aquello que nos dijo
nuestro Señor Jesucristo: “Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más
pequeños a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 40). Y para que también se realice
aquello otro que el mismo Señor nos dijo: “Cuanto dejasteis de hacer con uno de
estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo” (Mt 26,45). En otras
palabras estamos llamados a ayudarnos y apoyarnos mutuamente porque no hay
nadie que sea innecesario en este mundo, no hay nadie que viva o que este aquí
de mas, todos nacimos en cierta forma diferentes, unos somos blancos o negros,
o pequeños o grandes, gordos o flacos, inteligentes o menos inteligentes,
profesionales o no profesionales, entro otros… pero lo que quiero que
entendamos es que somos diferentes pero iguales en dignidad, en derechos y
deberes, en todo estamos obligados a ayudarnos desde nuestras cualidades, y
recuerde que todos somos responsables de todos, y todos nos debemos a todos, así
que no se sienta superior ni tampoco menos, porque aunque no hable la misma
lengua, si tiene los mismos derechos. Recuerde que fuimos creados a imagen y
semejanza de Dios.
Publicado
por Padre Alexander Díaz

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