Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

30 de julio de 2012

El camelo de los caramelos.

El camelo de los caramelos 

 

Había una vez un hombre que siempre se encontraba enfermo aunque nada le dolía, se sentía permanentemente debilucho.
- ¡Ay, qué malito estoy! - se quejaba.
- Pero ¿Qué te duele?
- Nada, pero... ¡ay qué malito estoy!
- Chico, pues si te encuentras tan mal deberías ir al médico.

Por fin el hombre fue al médico  y le explicó lo que le pasaba, el médico le recetó unas pastillas mágicas.

-Cuando usted tenga que hacer algún esfuerzo y se encuentre débil, sólo tiene que tomarse una de estas pastillas y verá cómo se siente fuerte.

El hombre se fue a casa y al llegar, su mujer le pidió que le ayudase a subir unas cajas grandes al desván. Como el hombre se sentía débil, se tomó una de las pastillas y de pronto encontró fuerzas para transportar las cajas.
Su mujer le propuso ir de excursión al campo y al hombre eso de andar por las montañas le parecía un esfuerzo insuperable, pero se tomó una pastilla y subió tranquilamente a un monte altísimo.
Al día siguiente no le apetecía nada ir a trabajar. Se tomó una pastilla y fue al trabajo tan contento. 
El hombre estaba tan feliz, que cuando se le acabaron las pastillas, volvió al médico para pedirle más y para que le dijese de qué estaban hechas.

- Le he engañado, todo ha sido un camelo: eran caramelos...
 - dijo el médico.
- ¿Caramelos? - preguntó el hombre muy sorprendido. - ¿Y por qué me dan tanta fuerza?
- Porque le dan confianza. Cuando usted se toma uno de esos caramelos, lo único que hace es convencerse de que puede hacer cualquier cosa que se proponga.

El hombre entendió que realmente no estaba enfermo, sólo se lo imaginaba. Y ya no necesitó más pastillas, porque comprendió que la medicina es confiar en uno mismo.
 La fuerza... ¡está dentro de nosotros!

Debemos hacer esto mismo con el Señor: confiar en Él, saber que SIEMPRE está a nuestro lado apoyándonos.

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