Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados
En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO
NOTICIAS SOBRE S.S.FRANCISCO

Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

5 de junio de 2024

SOBRE ANCIANOS, CARÁCTER, PASIÓN DE CRISTO Y BENDICIÓN


 

 Hace unos cuantos años, en un taller, una mujer compartió esta historia: Era madre de cuatro hijos y, cuando todavía todos eran jóvenes, en el hogar y en la escuela, su padre, viudo ya, sufrió un ataque apopléjico que le dejó gravemente debilitado. Ya no podía valerse por sí mismo y necesitaba asistencia.


   

Siendo como era hija seria y responsable, trasladó a su padre y lo acogió en su propia familia, con gran incomodidad para su esposo e hijos. Muchas de las rutinas de su familia tuvieron que ajustarse y re-organizarse para acomodarse a la presencia de su padre enfermo. Sus vidas cambiaron radicalmente.

En un momento determinado, la condición de salud de su padre se deterioró hasta tal punto que ella tuvo que llevarlo a una residencia de ancianos donde pudiera él recibir cuidado a tiempo completo. Pero, aun así, ella se sentía impulsada a visitarlo diariamente, con frecuencia teniendo que llevar consigo alguno o algunos de sus hijos. Esta situación se prolongó durante siete años. Cada día, ella con alguno de sus hijos tendría que ir a estar un rato con su padre.

Durante todos esos largos años, muchas veces, de forma seria o sencilla, pedía disculpas a su esposo y a sus hijos por la molestia y fastidio que eso les causaba. Finalmente su padre murió. Varios años después del funeral su hijo mayor, ahora en la universidad, le dijo: “Sabes, mami, todos aquellos años en los que tuvimos que reorganizar tanto nuestra vida en torno al abuelo y su enfermedad… -aquel fue realmente un tiempo precioso. Aquella situación fue un gran regalo de Dios a nuestra familia”.

¿Cómo puede la vida de alguien así, alguien cuya vida y existencia puede resultar para nosotros una carga pesada, ser una bendición? ¿Cómo podemos ser agraciados de esa forma en nuestras vidas?

La respuesta forma parte de un profundo misterio humano y espiritual, una parte del secreto del amor mismo. Compartimos vida unos con otros no precisamente por lo que hacemos activamente unos por otros, sino también, y algunas veces especialmente, por lo que absorbemos pasivamente y no podemos realizar. La impotencia trae consigo una presencia especial a un hogar. Comunicamos vida por medio de nuestra actividad y también compartimos vida por medio de nuestra pasividad. Ofrecemos una bendición a los enfermos cuando les visitamos, pero también nosotros nos llevamos su presencia llena de bendición, por haberles visitado. Hay amor cuando damos, como también hay amor cuando recibimos.

Y el regalo no siempre parece, o no lo sentimos, como si fuera un presente de Navidad bellamente envuelto. El regalo puede parecer, inicialmente, como una carga, una imposición no querida, un fastidio embarazoso, una obligación fatal. Pero esos mismos sentimientos contribuyen al fin a profundizar el don.

Vemos este aspecto misterioso de amor ilustrado en los Evangelios cuando describen cómo Jesús entregó su vida y su muerte por nosotros. Cada uno de los evangelios tiene dos partes muy distintas: La parte primera de los Evangelios describe la actividad de Jesús y cómo entregó su vida por nosotros por lo que hizo por nosotros. La parte última de los Evangelios describe la pasividad de Jesús y cómo entregó su muerte por nosotros por lo que pasivamente absorbió por nosotros. Esta última parte se llama justamente La Pasión -del latín “passio”-, que significa “pasividad”).

Hoy nos esforzamos por entender esto, tanto de forma intelectual como existencial. Es triste que tendamos a definir hoy la vida y su significado casi únicamente basados en la salud, productividad, ganancias o beneficios, y en lo que podemos contribuir activamente en beneficio de otros. ¿Qué podemos traer a la mesa del banquete?

 

Por Ron Rolheiser (Traduccion Carmelo Astiz)

Publicado por Ciudad Redonda

No hay comentarios:

Publicar un comentario