«Adorar al Dios de Jesucristo, que se hizo pan partido por amor, es el remedio más válido y
radical contra las idolatrías de ayer y hoy. Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea».
Benedicto XVI, jueves, 22 mayo 2008. Solemnidad del Corpus Christi, al presidir la celebración eucarística en la plaza de la Basílica de San Juan de Letrán.
[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina
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