Un amor que deje huella en la caridad y la misericordia de Dios, un amor que demuestre lo bueno que es Él y que sus promesas siempre son cumplidas.
Un amor que no se canse de orar, que no tenga miedo de esperar, que no se asuste ante las pruebas que la vida y el enemigo pudiese poner en el camino, un amor que logre superar lo imposible de rodillas.
Sueño contigo un amor que anhele el cielo, un amor consagrado a la Santísima Virgen María, que lleve sus miedos bajo su manto y se deje moldear por su amor inmaculado.
Sueño contigo, con tu forma de amar a Dios tan inmensa que logre ver en tus ojos un pedacito de cielo.
Sueño contigo un amor inundado de la presencia de Dios, que sepa amar con el alma, que busque quererme con el amor celestial con el que Dios me ha amado.
No sueño menos contigo, porque Dios me ha dado tanto, y sé que el día en que deje de soñar contigo será porque Él ya te habrá puesto en mi camino.
Sueño contigo, con seguir el plan de Dios a tu lado.

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