Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados
En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO
NOTICIAS SOBRE S.S.FRANCISCO

Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 24 de Marzo del 2023, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todo habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

CAMINATA DE LA ENCARNACIÓN

13 de enero de 2024

Meditaciones de navidad después de Epifanía 8 - San Alfonso María de Ligorio

 

Meditación de la pérdida de Jesús en el templo

 

MEDITACIONES DE SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

 

Para los días de la octava de la epifanía



Meditación VIII


De la pérdida de Jesús en el templo

 

Refiere san Lucas capítulo 2, que María y José iban todos los años a Jerusalén en el día de la Pascua, y llevaban consigo al niño Jesús.

 

Era, pues, costumbre (según el venerable Beda) entre los hebreos hacer este viaje al templo (a lo menos a la vuelta), yendo los varones separados de las mujeres; y los niños iban según les parecía en compañía o de los padres o de las madres.

 

El Redentor, que tenía entonces doce años, se quedó en aquella solemnidad por tres días en Jerusalén, creyendo María que iba el Niño con José, y este que iba con María, existimantes illum ese in comitalu. Jesús empleó todo aquel tiempo en honrar a su eterno Padre con ayunos, vigilias y oraciones. Si tomó algún poco de comida dice San Bernardo, debía procurársela mendigando, y si tomó un poco de reposo no tuvo otro lecho que la desnuda tierra. Llegada la tarde, y reunidos José y María en su casa, no hallaron a Jesús, por lo que afligidos comenzaron a buscarlo entre los parientes y los amigos.

 

Últimamente volviendo a Jerusalén, al tercero día le hallan en el templo que disputaba con los doctores; los cuales pasmados admiraban las preguntas y respuestas de aquel gran Niño.

 

Al verlo María le dice: Hijo, ¿por qué lo has hecho así con nosotros? Mira como tu Padre y yo angustiados te buscábamos…

 

No hay en esta tierra pena semejante a la que experimenta un alma que ama a Jesús si teme que se haya alejado de él por cualquier falta suya. Esta fue la pena que tanto afligió a María y José en aquellos días, temiendo acaso por su humildad, como dice el devoto Lanspergio, que se hubiesen hecho indignos de guardar un tan gran tesoro. De aquí fue que al verlo María, para darle a entender su dolor, le dice de aquella manera, y Jesús responde: ¿No sabíais que en las cosas que son de mi Padre me conviene estar?

 

Aprendamos de tal misterio dos documentos. El primero, que debemos dejar a todos, amigos y parientes, cuando se trata de procurar la gloria de Dios. El segundo, que Dios se hace hallar de quien le busca, conforme aquellas palabras de Jeremías: “Bueno es el Señor para el alma que le busca.” Jeremías 14, 22

 

Afectos y súplicas.

 

¡Oh María! Vos lloráis porque habéis perdido unos pocos días a vuestro Hijo. Él se ha alejado de vuestra vista, pero no de vuestro corazón. ¿No conocéis, Señora, que aquel puro amor con el cual le amáis le tiene ciertamente unido y estrechado con Vos? ¿Y sabéis también que el que ama a Dios no puede dejar de ser amado del mismo, que dice yo amo a los que me aman? ¿Qué teméis, pues? ¿Por qué lloráis? Dejad que llore yo, habiendo perdido a Dios tantas veces por mi culpa desechándolo de mi alma. ¡Ah Jesús mío! ¿Cómo he podido ofenderos a ojos abiertos, sabiendo que os perdía con el pecado? Pero Vos no queréis que desespere, sino que alegre el corazón que os busca.

 

Si en el tiempo pasado os he dejado, amor mío, ahora os busco, ni quiero a otro que a Vos. Y para que posea vuestra gracia, renuncio todos los bienes y gustos de la tierra, renuncio también a mi vida. Vos habéis dicho que amáis a los que os aman. Yo os amo, pues; amadme Vos. Aprecio más vuestro amor que el ser dueño de todo el mundo. Jesús mío, yo no quiero perderos más, pero no puedo fiarme de mí, en Vos confío, Ea pues, estrechadme con Vos y no permitáis que me haya de separar más de Vos.

 

¡Oh María, Vos me habéis hecho hallar a Dios, a quien perdí algún tiempo, alcanzadme asimismo la santa perseverancia, para lo cual también os digo con san Buenaventura: En ti, Señor, esperé, jamás seré confundido; In te, Domine, speravi, non confundar in oeternum.

 

 

Publicadas por Vivirlafecatólica 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario