Entre los Santos que han visto a su Ángel y han experimentado sensiblemente su ayuda están Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), la Beata Ana Catalina Emmerick (1774-1824), Santa Catalina Lobouré (1806-1876), San Juan Bosco (1815-1888), Santa Gema Galgani (1878-1903), la Sierva de Dios Mónica de Jesús (1889-1964) y otros muchos.
En el caso del Padre Pío, la relación con su Ángel fue
extremadamente estrecha y familiar y su devoción se la inculcaba siempre a sus
hijos espirituales. Llamaba a su Ángel Custodio en sus cartas con diferentes
nombres: angelito, buen angelito, celeste personaje, inseparable
compañero, mensajero celeste, buen ángel custodio, buen secretario, pequeño
compañero de mi infancia.
Cuando
estaba enfermo y no había nadie que le pudiera ayudar en un momento
determinado, era su ángel quien le hacía pequeños servicios. El Padre Paolino
cuenta al respecto: Viviendo con el Padre Pío, llegué a tenerle cierta
confianza. Cuando estaba enfermo, sudaba mucho y tenía necesidad de ayuda para
cambiarse. Muchas veces yo estaba tan cansado que, apenas iba a la cama, me
quedaba dormido. Un día le dije: - Si quieres que te ayude de noche, mándame tu
Ángel para que me despierte. Padre Pío, muy tranquilo contestó: - Está bien.
Ese día a medianoche fui despertado bruscamente. Pensé
de inmediato en el Padre Pío, pero me quedé dormido de nuevo. A la mañana
siguiente, le dije que había sentido que me despertaban y de nuevo me había
dormido. Le dije: - ¿Para qué ha venido su Ángel a despertarme, si me ha dejado
dormir otra vez? Si viene, que me despierte de modo que me levante. En la tarde
de ese mismo día, le recordé lo mismo. En la noche me desperté y de nuevo me
dormí. La tercera noche desperté de nuevo y me levanté corriendo para ir a la
celda del Padre Pío. Le pregunté qué necesitaba y me respondió: - Estoy lleno
de sudor y no puedo cambiarme solo. Las otras noches ¿quién lo cambiaba? Con
seguridad su Ángel.
Todos los Santos han tenido devoción
a su Ángel Custodio y muchos de ellos lo veían con sus propios ojos y nos
cuentan sus experiencias personales con este amigo inseparable, que Dios nos ha
dado para nuestra santificación.
La Santa
Iglesia Católica celebra la Fiesta de los Ángeles Custodios el dos de Octubre
de cada año. En la Sagrada Escritura encontramos diferentes textos tanto en el
Antiguo como en el Nuevo Testamento, que hacen referencia directa a los Santos
Ángeles:
Yo mandaré un ángel delante de ti para que te defienda en el camino y te haga llegar al lugar que te ha dispuesto. Respétalo y obedécele, no le resistas. libro del Éxodo, capítulo 23, versículos 20-22
Para el hombre hay un ángel, un protector entre mil que le hace ver su deber (Job 33, 23).
Mi ángel está con vosotros y os pedirá cuentas (Baruc 6, 6).
El ángel del Señor está en torno a los que le temen y los salva (Salmo 33, 8).
Los ángeles de los niños ven continuamente el Rostro de Mi Padre celestial (Evangelio de San Mateo, capítulo 8, versículo 10)

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