Evangelio
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser
llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros
por delante. De camino entraron en una aldea de Samaria para prepararle
alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto,
Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: - Señor, ¿quieres que
mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos? El se volvió y los regañó.
Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: - Te seguiré
a donde vayas. Jesús le respondió: - Las zorras tienen madrigueras y los
pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza. A
otro le dijo: - Sígueme El respondió; - Déjame primero ir a enterrar a mi
padre. Le contestó: - Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a
anunciar el Reino de Dios. Otro le dijo: - Te seguiré, Señor. Pero déjame
primero despedirme de mi familia. Jesús le contestó: - El que echa la mano al
arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios
Explicación
Este evangelio que hoy escuchamos nos habla
de Jesús y sus discípulos. Se dirigen a Jerusalen, y en el camino nadie les
quiere hospedar cuando piden alojamiento. Llenos de rabia, dos de los
discípulos, Santiago y Juan, le dicen a Jesús : - ¿ Quieres que mandemos bajar
fuego del cielo para que acabe con ellos ? Y Jesús les riñó por su deseo de
venganza. Recordamos ahora la enseñanza de Jesús : “ No devolváis mal por mal
“.
Evangelio dialogado
Te ofrecemos una versión del Evangelio del
domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.
Textos: Fr. Emilio Díez y Fr. Javier Espinosa
Dibujos: Fr. Félix Hernández
Mala acogida en Samaría - Lucas 9, 51-62
DECIMOTERCER DOMINGO ORDINARIO-C- (Lc 9, 51-62)
Narrador: Cuando Jesús veía que se cumplía el tiempo de ser llevado
al cielo, tomó la decisión de ir a Jerusalén. Envió a mensajeros por delante.
De camino entraron en una aldea de Samaría para prepararle
alojamiento. Pero no le recibieron porque iba a Jerusalén.
Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:
Santiago y Juan: Señor ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo
que acabe con ellos?
Narrador: Jesús se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra
aldea.
Mientras iban de camino, uno de ellos se le acercó y le dijo:
Discípulo 1: Te seguiré adonde vayas.
Jesús: Mira, las zorras tienen madriguera y los pájaros, nido, pero
el Hijo del Hombre no tiene donde apoyar la cabeza.
Narrador: Jesús se acercó a otro y le dijo:
Jesús: Sígueme…
Discípulo 2: Déjame primero ir a enterrar a mi padre.
Jesús: Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a
anunciar el Reino de Dios.
Narrador: Otro le dijo a Jesús:
Discípulo 3: Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de
mi familia.
Jesús: El que echa la mano al arado y sigue mirando atrás, no vale
para el Reino de Dios.

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