Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
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Gracias


Maria Beatriz.



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En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 23/04/2017, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todos habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

11 de octubre de 2014

“Más felices son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica” Lc 11, 27-28

“Más felices son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”
Lc 11, 27-28
1.     "¡FELIZ EL VIENTRE QUE TE LLEVÓ Y LOS PECHOS QUE TE AMAMANTARON!"
Jesús estaba hablando a la multitud, es decir, diciendo las cosas que a El le agradaba decir a su pueblo, su palabras cautivaban a algunos y, eran contradictorias para los fariseos que mostraban una actitud irreverente, para los limpios y puros de corazón El hablaba de cosas santas. Mientras se dirigía a la multitud una mujer levantó la voz en medio de todos y le dijo: "¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!" Esta mujer se levanta por sobre los blasfemos y confiesa con gran fe la encarnación de Jesús, en tanto que los escribas y los fariseos lo renegaban.
He aquí que una mujer que sabe y siente muy bien lo que dice y que se atreve a levantar la voz de en medio del pueblo, además es digno de elogio y grandioso lo que dice exclamando: "¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!" Con estas palabras confunde la calumnia de los personajes que estaban presentes y la perfidia de los futuros herejes, los desvergonzados y atrevidos.

2.     LA VIRGEN MADRE SANTA Y PURA
Sabemos que por aquel tiempo, los judíos negaban al verdadero Hijo de Dios, blasfemando de las obras del Espíritu Santo, y hemos visto como después los herejes no quisieron confesar al verdadero Hijo del hombre y no quisieron reconocer que es de la misma naturaleza o esencia y consustancial al Padre negando que María fue siempre Virgen y pura. Estos herejes, no aceptaron mostrarse de acuerdo que por la cooperación de la virtud del Espíritu Santo se hubiese provisto la materia de la carne al único Hijo Dios que había de nacer. Pero si se dice, que la carne del Verbo de Dios, nacido según la carne, es extraña a la de la Virgen Madre santa y pura, habría que decir que no hay razón para beatificar el vientre que lo había llevado y los pechos que le habían alimentado.
3.     DICHOSA, VENTUROSA Y BENDITA A ELLA
Pero, ¿Cómo podía decirse que había sido alimentado con la leche de la Virgen “los pechos que te amamantaron” si luego se niega que lo haya concebido en su seno?, ¿Cómo no entender que siendo así uno y otro proceden de un mismo origen?
Dichosa, venturosa y bendita a Ella que mereció engendrar corporalmente al Verbo de Dios esta exclamando aquella mujer, y asegura que son bienaventurados también todos lo que procuran concebir y dar a luz, como dar de lactar espiritualmente al mismo Verbo por la fe y las prácticas de las buenas obras, tanto en su corazón como en el de sus prójimos.
4.     "FELICES MÁS BIEN LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DE DIOS Y LA PRACTICAN".
A esta exclamación Jesús respondió: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". Esta respuesta de Jesús no menosprecia a su Madre, al contrario, la ensalza y la enaltece. En efecto, Jesús manifiesta que de nada le hubiese servido sin una madre buena, fiel, pura y amorosa como fue Maria. Escuchada esta respuesta de Jesús con el alma limpia, se comprender fácilmente que es una gran demostración de amor y cariño por su madre. Además, si Jesús, que nació de María, no la hubiese beneficiado con las virtudes de su alma, con mucha más razón puede decirse que no nos valdrá el tener un padre o un hermano o un hijo virtuoso, si nosotros carecemos de su virtud.
5.     LA MISMA MADRE DE DIOS ES BIENAVENTURADA
La misma Madre de Dios es bienaventurada ciertamente porque fue el instrumento temporal de la encarnación del Verbo; pero también lo fue por haber sido amorosa y constante observadora leal de la Palabra, porque María, la esclava del Señor, prestó oído atento a la Palabra del Señor y ordenó toda sus vida conforme a aquella Palabra.
"Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". Con esta sentencia Jesús, hiere a los sabios judíos, que no solamente se negaban a oír y a guardar la Palabra de Dios, sino que también buscaban ocasión para negarle, blasfemarlo y ser irreverentes con el Hijo del Padre.
6.     PALABRA DE DIOS
Felices los que escuchan la Palabra de Dios, donde la Palabra de Dios, no solo dice, además realiza, porque la Palabra de Dios dice lo que hace y hace lo que dice. Palabra de Dios que es eficiente, Palabra de Dios es promesa cumplida, Palabra de Dios que expone, corrige, ilumina, santifica, perdona, devuelve la gracia.
Con la oración y en la contemplación, la Palabra de Dios no llega por el oído, la percibe el corazón. En la contemplación y en el recogimiento la palabra de Dios, llega íntimamente en lo mas recóndito de nuestro ser.
Oída con devoción, la palabra de Dios es respuesta a todas nuestras necesidades. Atendida con misticismo y religiosidad la Palabra de Dios nos llega plenamente al interior y al exterior de nuestro corazón.
La Palabra de Dios, conforta, alienta, nos entusiasma, nos calma nuestros arrebatos, alivia nuestros pesares, nos da fuerza y valor, vence nuestros miedos, aclara nuestros temores, nos alumbra en la oscuridad, vence los engaños, derrota las falsedades.
La palabra de Dios, es la palabra de amor, que nos hará feliz escucharla y del mismo modo practicarla. Jesús nos dice mucha claridad que si la oímos, la guardamos, si la conocemos y la vivimos, es palabra nos traerá paz y salvación, porque la Palabra salva a los que esperan en ella.
Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: "¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!"
Lo primero que se me viene a la mente cuando esta mujer que eleva la voz en medio de la multitud diciendo "¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!", es que es una satisfacción inmensa ser la madre de un hijo como Jesús. Aunque Jesús le replica: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican", es decir, esa alegría profunda del corazón, es más si esta reside en la disposición para la escucha de la Palabra de Dios y ponerla en práctica.
No me dice en ninguna parte esta lectura que Jesús relega a un segundo plano a su madre, que es la bienaventurada por haber acogido, creído y obedecido la Palabra. Por otra parte, la madre del Señor en elMagníficat, predijo que todas las generaciones la proclamarían bienaventurada justamente por su sumisión total  a la Palabra que implica su fe y su vida.
"Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican".
Jesús le respondió: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". No es tal vez María la primera entre aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen? Sin lugar a dudas, María es digna de bendición por el hecho de haber sido para Jesús Madre según la carne, pero también y sobre todo porque ya en el instante de la anunciación ha acogido la palabra de Dios, porque ha creído, porque fue obediente a Dios, porque guardaba la palabra y la conservaba cuidadosamente en su corazón.
Por tanto, ésta es la identidad profunda de María que se nos propone también a nosotros. El ser dichoso o bienaventurado es el secreto de este escuchar y practicar la Palabra de Jesús, que es el Verbo, la Palabra sustancial del Dios vivo.
Ciertamente, Jesús es un hijo ejemplar de María, la enaltece, la elogia, la alaba, la pone como ejemplo total de mujer y de Madre, ella escucho la palabra divina, y dijo: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". (Lucas 1, 36-38), por eso Jesús dice: Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ésa es Mi madre.
La Palabra de Dios
“Felices los que escuchan la Palabra de Dios”, como también dichosos de transformar la Palabra de Dios en oración. La lectura me dice que no debo caer en la tentación de hacer desaparecer la oración de la Palabra, para dejar lugar al análisis de la situación, si así lo hago, corro el riesgo de quedarme con un simple juicio intelectual que no me sirve en mí camino a la conversión ni menos a crecer espiritualmente en Cristo. 
Por tanto la Palabra de Dios en las Escrituras, deben ser leídas vivamente, buscando su significado con el corazón muy abierto y en oración. La Palabra es fuerza de Dios y mensaje vivo que El nos dirige para hoy. En efecto la Palabra de Dios es un mensaje de Dios al hombre, es un llamado para que le conozcamos a El, es una invitación a encontrarnos con Cristo y a vivir con EL y no para nosotros mismos.
La Palabra leída y hecha oración, acogida con fe, entendida baja la acción del Espíritu Santo, como Palabra que viene de Dios, nos conducirá siempre a Dios. Así entonces, al acercarnos a la Palabra, no busquemos manifestaciones de tal o cual idea, o tener mayores conocimientos, sino que un dialogo en oración con Dios y un compromiso entre El y nosotros, entre El que Habla y nosotros que le oímos en amistad, en esa amistad estando muchas veces tratando a solas con quién sabemos nos ama" (Santa Tersa de Jesús, V 8,5). La Palabra de Dios es palabra de vida. La palabra de Dios, es la palabra de amor, que nos hará feliz escucharla y del mismo modo practicarla.
El Señor les Bendiga
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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