Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados
En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO
NOTICIAS SOBRE S.S.FRANCISCO

Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 23/04/2017, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todos habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

17 de septiembre de 2014

“¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación?” Lc 7, 31-35

“¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación?”
Lc 7, 31-35
1.                 ¿CON QUIÉN COMPARARÉ A LOS HOMBRES DE ESTA GENERACIÓN?
En aquel tiempo, Jesús dijo:“¿Con quién compararé a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? "
En el Deuteronomio, leemos como Moisés le habla al Pueblo de Israel diciéndole: El es la Roca, su obra es consumada, pues todos sus caminos son justicia. Es Dios de la lealtad, no de perfidia, es justo y recto Se han pervertido los que él engendró sin tara, generación perversa y tortuosa.  (Deuteronomio (SBJ) 32, 4-5). Yahvé lo vio, e indignado desdeñó a sus hijos y a sus hijas. Entonces dijo: Les voy a esconder mi rostro, a ver en qué paran. Porque es una generación torcida, hijos sin lealtad.  (Deuteronomio (SBJ) 32, 20). Todo esto refiriéndose a un grupo humano que no esta siendo leal con Dios.
Siempre que queremos identificar a un conjunto de personas que, por haber nacido en fechas próximas y haber recibido una educación o una influencia social semejante, comportan de una forma parecida o comparten características comunes, nos referimos a una Generación, Moisés se esta refiriendo a un grupo humano determinado del pueblo Israelita, y en este caso Jesús, también, se esta dirigiendo a un grupo especifico.

2.                 “TOCAMOS LA FLAUTA Y NO HAN BAILADO; ENTONAMOS CANCIONES TRISTES Y NO HAN LLORADO”.
Jesús dice: Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza, y se gritan unos a otros: “Tocamos la flauta y no han bailado; entonamos canciones tristes y no han llorado”.
El ejemplo de los niños que juegan en la plaza, en el que un grupo de ellos propone un juego, en este caso alegre, como tocar la flauta, y pasarlo bien, entonces hay un grupo que le impide ese rato de felicidad, entonces proponen un juego algo mas serio, como cantar lamentaciones, y de igual forma le boicotean la proposición, (no han bailado y no han llorado), muestra esa típica actitud del refrán del perro del hortelano, que no come el ni deja que coma el amo. Esa es la actitud de la generación a la que refiere Jesús, grupo humano, torcido, que tiene mucha maldad, o que hace daño intencionadamente.
3.                 ¡ES UN GLOTÓN Y UN BORRACHO, AMIGO DE PUBLICANOS Y PECADORES!”
Jesús dice: Porque vino Juan el Bautista, que no comía ni bebía, y dijeron: “Ese está endemoniado”. Y viene el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: ¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!”. Sin embargo, los amigos de la Sabiduría le han dado la razón.
Jesús está calificando a los que pertenecen un cierto grupo humano de la sociedad Judía, al igual que Moisés, de Generación desleal, de no hacer caso con ninguno de los enviados de Dios, como en este caso de Juan Bautista, o el Hijo del Hombre, el propósito es no creer en ninguno de los dos, especialmente porque lo que hacen y la forma de vida de ambos, los denuncia y los perturba y les compromete su estabilidad en la sociedad.
4.                 ¿POR QUÉ SIEMPRE HEMOS DE PENSAR MAL DE ALGUIEN?
Así esta también el mundo hoy, interpretando mal y torcidamente muchas cosas, sospechando hasta de lo bueno, siempre viendo lo que no es, y no dejando que los hombres buenos puedan acreditarse ante los ojos de los hombres como tales, y buscan todas las formas de desacreditar a cualquiera que les haga sombra.
El Evangelio nos pide incansablemente que no desconfiemos de lo bueno que viene del Señor, es una falta de lealtad con lo que El nos envía, también nos pide que es necesario pensar bien de todos, y si no se pueden justificar los actos, al menos hacerlo con las intenciones, ¿Por qué siempre hemos de pensar mal de alguien?, ¿Por qué Juzgamos a las personas porque tienen una forma diferente de pensar?, ¿Quién nos ha constituido en jueces de nuestros hermanos?, eso es algo que se ha reservado Dios para si mismos y no somos participes de eso.
Para juzgar a cualquiera es preciso conocer a la persona, conocer el acto y las intenciones, y en particular lo que haya ya hecho. Siempre será más prudente y mejor abstenerse de emitir juicios sobre los actos de nuestro prójimo.
5.                 Y VIENE EL HIJO DEL HOMBRE, QUE COME Y BEBE
Jesús vino para salvar a los hombres, por eso ha querido parecerse y guardar semejanza al hombre, en todo, menos en el pecado. Jesús comía, bebía, y participaba de las actividades de los hombres, y además de las cosa impuestas por Dios, como por ejemplo del ayuno y luego alimentarse, como nuestra actitud como ser humano, con todas nuestras necesidades, de comer, beber, dormir, descansar, reírnos, bailar, trabajar y todas las obligaciones de nuestra sociedad, no por eso se van ha interpretar mal y si lo hace, recordemos que con quien tenemos obligación es con Dios.
Dice el Señor: “Que el que es sencillo todo lo juzga con sencillez, que de la abundancia del corazón habla la boca, que el que tiene limpio el corazón tiene limpio los ojos y con ojos limpio todo se mira con limpieza y rectitud”

¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen?
Los Fariseos a Juan no lo aceptan, a Jesús tampoco. Tienen la inconstancia, aquí malévola, de los muchachos en sus juegos. Jesús hace una comparación o pequeña parábola sin elementos diferenciales alegóricos.
Vino Juan en la austeridad de la penitencia, y en la soledad, y lo consideraban “endemoniado.” Viene Jesús asistiendo por su apostolado salvador a tomar contacto con “publícanos y pecadores,” y se le califica de glotón y bebedor y amigo de esas gentes despreciables. No era, en el fondo, otra razón que el orgullo farisaico, que no aceptaba imposiciones por considerarse ellos los maestros de la luz.
Jesús, para censurar a los que no aceptan su Buena Noticia, utiliza una comparación que deja entrever su dura reflexión. La pregunta de Jesús va específicamente a aquellos que no han escuchado al precursor y ahora no quieren prestar oído a su predicación. Para esta comparación presenta a algunos niños obstinados en su negativa a participar tanto en la alegría de las fiestas de bodas como en la tristeza de los funerales. Semejante obstinación hace pensar en aquella otra con la que algunos judíos rechazaron la Palabra de Dios, personificada en Jesús. No es la diferente actitud de Juan y de Jesús lo que justifica su reacción, sino únicamente su corazón, que se ha vuelto impermeable a toda invitación al arrepentimiento, a la penitencia y a la conversión.
Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: “Tiene un demonio!”. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!”.
Son dos modos un tanto atropelladores, aunque claramente reveladores de una mentalidad cerrada en sí misma y únicamente capaz de condenar sin piedad. La expresión final, relativa a la sabiduría. “Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos”, nos hace pensar en otra categoría, indiscutiblemente encontrada, de personas. Se trata de esas que andan a la búsqueda de la verdad, se dejan interpelar por toda predicación auténtica y se abren al Espíritu de Dios, que obra a través de las palabras y las obras de Jesús. Mateo pone esta aprobación de la sabiduría por sus “obras.” En el fondo es lo mismo, ya que estas “obras” son las de sus “hijos,” de los hijos de la sabiduría. Esta es la sabia providencia de Dios, que cantan los libros “sapienciales,” y que dan al ser humano la rectitud y la justicia. Es la que conduce a los humanos al Reino y los hace ingresar en él, que aquí es ese “pueblo” y esos “publícanos” de los que acaba de hablar, y que por ella ingresaron en el reino.
De Corazón
El Señor les Bendiga
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

No hay comentarios: