Hola amigos, bienvenidos a este sitio que solo busca compartir todo aquello que llega a mi buzón, y nos ayuda a crecer en nuestra fe católica..
(casi todo es sacado de la red)

Si alguien comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia o que se retire, por favor, que me lo comunique y lo hago inmediatamente. Gracias.

Espero que os sirva de ayuda y comenteis si os parece bien...


Gracias


Maria Beatriz.



SI AL CRUCIFIJO Tu quita un Crucifijo y nosotros pondremos mil

En este blog rezamos por todos los cristianos perseguidos y asesinados

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NOTICIAS SOBRE S.S. FRANCISCO

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Hemos vuelto

Queridos hermanos en Cristo. Tras algunos años de ausencia por motivos personales. A día de hoy 23/04/2017, con la ayuda de Dios Nuestro Señor retomamos el camino que empezamos hace ya algún tiempo. Poco a poco nos iremos poniendo al día, y trataremos de volver a ganarnos vuestra confianza.

Gracias de antemano y tenednos paciencia.
Dios os guarde a todos y muchas gracias a los que a pesar de todos habéis permanecido fieles a este blog, que con tanto cariño y tanta ilusión comenzó su andadura allá por el año 2009

Dios os bendiga y os guarde a todos.

25 de agosto de 2014

Lunes de la 21ª semana del Tiempo Ordinario

Lunes de la 21ª semana del Tiempo Ordinario
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: -«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros!¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"? ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga." ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él. » (23, 13-22).

1.      Jesús continúa desenmascarando a los escribas y fariseos, que dicen y aconsejan lo que hay que hacer, pero no cumplen lo que dicen. Ellos se preocupaban mucho de “parecer” buenos, pero poco de “serlo” de verdad. Cuidaban mucho lo que se ve; en cambio, el interior apenas les importaba. Hoy Jesús les reprocha que ni entran en el reino de los cielos, ni dejan que entre la gente sencilla del pueblo que sí creen en Jesús. Ellos que conocían mejor la biblia imponían al pueblo un cúmulo de normas que nada tenían que ver con la voluntad de Dios, y así presentaban la imagen de un Dios duro y justiciero, muy lejano del Dios Padre misericordioso que anunciaba Jesús, con lo que impedían que la gente aceptara el Reino de amor y perdón que Jesús predicaba: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren”. También a mí, Señor, -como cristiano y discípulo tuyo- muchos me miran y observan mis palabras y mis obras. Y hoy me pregunto: ¿Qué escuchan y ven en mí? ¿Ven que mi vida refleja lo que digo creer? ¿Qué imagen de Dios reflejo en mi vida?  ¿Mi comportamiento les invita a acercarse a ti y a tu Reino o más bien soy estorbo? Perdóname, Señor, por tanta falsedad e incoherencia.

2.      También reprocha Jesús a los fariseos su fanatismo legalista: se perecen  por hacer prosélitos, -es decir, por convertir paganos al judaísmo-, pero no los hacen sinceros adoradores de Dios y amadores de los hombres, sino legalistas fanáticos e hipócritas como ellos. Son ciegos que guían a ciegos. ¿No nos reconocemos también en esto? A veces somos ciegos guiando a ciegos: procuramos “convertir” a algunos, o -como educadores o padres- intentamos orientar a otros, ¿pero a un cristianismo sincero, comprometido, de evangelio vivido, de amor a los más pobres, o a una vida cristiana, como la nuestra, rutinaria, de prácticas y rezos vacíos? Ilumíname, Señor. Dame un corazón sincero conmigo mismo y con los demás. Que mi vida, llena de tu Vida, sea luz para los demás, como fue la de Francisco de Asís  y la de tantos otros que se dejaron transformar por ti.

3.      Un reproche más hace Jesús a los escribas y fariseos, y es que se queden en nimiedades y distinciones sin importancia, como si el jurar por el altar obliga, o lo que obliga es hacerlo por la ofrenda que está sobre el altar. Cuántas cosas nos podría reprochar a nosotros también el Señor. ¿No vamos nosotros demasiadas veces midiendo hasta dónde podemos llegar sin pecar? Pensamos: “Hasta aquí no es pecado, entonces no me obliga”...  Y nos preocupa poco amar más a Dios y al prójimo, y ser más serviciales y perdonar más, etc.,  que es lo verdaderamente importante. Es decir, damos toda la importancia a cumplir nimiedades, cuando el Señor lo que nos  pide es amar. ¡Qué fácilmente olvidamos que el cristianismo es religión de amor, no de normas! Si no amo, puedo cumplir todas las normas, pero estaré  lejos de Dios. Señor, destruye cuanto queda aún de fariseo en mí. Deja en mi corazón sólo lo que es de hijo que se siente amado por el Padre y ama como el Padre. Entonces seré discípulo tuyo, cristiano.

3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
25/08/2014

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